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Mané Calvo, CEO del Grupo Calvo, en ESADE: "Esperamos cerrar el año 2016 con 840 millones de euros de facturación"

“Estamos experimentando en dos o tres países nuevos; esperamos que alguno de ellos se convierta en nuestro sexto mercado –después del Brasil, Italia, España, América Central y Argentina”, ha anunciado el consejero delegado del Grupo Calvo
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“Esperamos cerrar el año 2016 con 840 millones de euros de facturación, el doble que hace una década”, ha avanzado hoy Mané Calvo García-Benavides, CEO del Grupo Calvo, durante la primera sesión del X Ciclo ESADE-Deloitte “La empresa familiar del siglo XXI: retos y oportunidades”. Mané Calvo ha afirmado que la conservera acabará el año “superando las 107.000 toneladas”, un volumen que espera incrementar en los próximos años: “Nuestro principal mercado es el Brasil, con casi la mitad de nuestras ventas, seguido de Italia, España, Centroamérica y Argentina.” “Ahora estamos experimentando en dos o tres países nuevos, que no voy a revelar pero que esperamos que se conviertan en breve en nuestro sexto mercado”, ha adelantado el CEO, porque “tenemos la ventaja de que sabemos adaptar nuestros productos a los consumidores de cada región”. Esta ventaja también explica el hecho de que el grupo, pese a la crisis, haya seguido creciendo en rentabilidad.

 

Empresa familiar y legado

Calvo acaba de cumplir 76 años y actualmente es dirigida por la tercera generación. Entre sus principales hitos, destacan la creación de la lata redonda, los packs de tres y la introducción del atún claro en España, así como las adquisiciones del Grupo Nostromo y de Gomes da Costa, en 1993 y 2004, respectivamente. En la actualidad, es la primera conservera de España, la segunda de Europa y la quinta del mundo. No en vano, está presente en más de 70 países, con más de 700 referencias. “Nuestra apuesta por marcas importantes, por una cadena de valor eficiente y por unos principios propios ha sido la base de un desarrollo nacional e internacional exitoso y ordenado”, ha comentado Mané Calvo García-Benavides.

Para el actual consejero delegado, que accedió al cargo en 2006 –“una etapa complicada”–, una de las claves del éxito ha sido que “me han dejado equivocarme y eso me ha dado confianza”. “Esta es una de las características más distintivas de la empresa familiar”, ha añadido. “Y, aunque ya no estamos todos presentes en la estructura de la compañía, sí se ha traspasado el sentimiento de pertenencia, y esta es otra de nuestras señas de identidad”, ha destacado.

 

Control de toda la cadena de valor

Durante su conferencia en ESADE Madrid, Mané Calvo García-Benavides ha insistido en que el grupo que dirige es miembro del Pacto Mundial de las Naciones Unidas y que ha comenzado a verificar semestralmente sus prácticas pesqueras a través de un “tercero independiente”. Entre estas prácticas, destacan “el registro permanente de los datos de pesca, observadores en el 100 % de los barcos, la devolución de especies no objetivo, y la prohibición de descartes y trasbordos en alta mar”, ha detallado.

Este control se traslada a la cadena de suministro, donde Calvo exige “un código de conducta estricto a los proveedores de atún”, que incluye aspectos relacionados con “los derechos humanos y laborales, la protección del medio ambiente y el suministro sostenible”. Además, “estamos trabajando en un sistema de evaluación que realizará un análisis de riesgos, rankings por criticidad, y auditorías físicas y en remoto”.

 

Sostenibilidad en personal, producción y crecimiento

Otro de los puntos destacados del plan de negocio de Calvo, que cuenta hoy con 5.100 empleados, es “la atracción, la retención y el desarrollo del talento”. Por ello, el CEO del Grupo Calvo ha resaltado los diferentes planes de la empresa en materia de formación y retribución variable por objetivos, así como la realización, cada dos años, de encuestas de clima. Todas estas iniciativas se suman a la evaluación anual por desempeño y a las políticas de comunicación interna.

En cuanto al futuro, “ahora estamos desarrollando el Calvo Excellence System, en el cual vamos a invertir más de 25 millones de euros solo en la parte industrial. Queremos apostar por las fábricas flexibles y eficientes, porque creemos que el futuro va por allí. Hoy cualquier fábrica te puede hacer un paquete de tres; nosotros podremos hacértelo de cuatro, de cinco o de seis y, si el cliente lo quiere triangular, lo haremos triangular”, ha avanzado.

Por último, insistiendo nuevamente en el control de la cadena de suministro y en la preocupación del grupo por la producción sostenible, Mané Calvo García-Benavides ha adelantado que “habrá empresas de dos velocidades: las que integren la responsabilidad social corporativa en toda su cadena de valor y las que no”. “Apostamos por estar en la vanguardia del futuro. Queremos que nuestro crecimiento siga siendo sostenible en el tiempo, un 6 % o un 7 % cada año”, ha concluido.

En esta primera sesión del X Ciclo ESADE-Deloitte “La empresa familiar del siglo XXI: retos y oportunidades”, también han participado Fernando Ruiz, presidente de Deloitte; Pedro Navarro, vicepresidente ejecutivo del Patronato de la Fundación ESADE, y Alberto Gimeno, profesor titular del Departamento de Dirección General y Estrategia de ESADE Business School.