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La apuesta del 'Rey del Norte'

ABC | | 2 minutos de lectura

Andy Burham, el popular alcalde de Mánchester, ha decidido competir por suceder a sir Keir Starmer al frente del Gobierno. El primer ministro se resiste a marcharse, a pesar de la sonora derrota de su partido en las elecciones municipales y regionales. Hasta no había un contendiente creíble y Starmer pensaba que se podía atrincherar y seguir gobernando con dosis homeopáticas. Pero el desafío de Burnham, el llamado 'Rey del Norte', cambia las cosas.

Se trata de un alcalde con tirón electoral entre votantes muy diversos, desde los nacionalistas ingleses a los verdes. Antes de convertirse en estrella política en la alcaldía de Mánchester había sido diputado, secretario de Estado y también dos veces aspirante al liderazgo de su partido. De raíces católicas y educado en la universidad de Cambridge, se autodefine como socialista, aunque ha demostrado mucha flexibilidad para adaptarse a las distintas sensibilidades de los votantes.

Burnham tiene dos serios obstáculos para instalarse en Downing Street. En primer lugar, no es diputado, algo imprescindible para ser coronado líder laborista. Por eso competirá dentro de un mes por el escaño en liza en la circunscripción de Makerfield. Es una apuesta arriesgada, porque puede perder ante la ultraderecha, que se movilizará a fondo para dar al traste con sus aspiraciones.

El otro gran reto de Burnham es demostrar que no le queda grande el puesto y que no trata solo de emular la lucha fratricida entre los conservadores. Por eso lleva tiempo hilvanando un nuevo pensamiento 'manchesteriano', que tiene algo de cuadratura del círculo. Es crítico con la desregulación, las políticas de austeridad, las privatizaciones y el Brexit y favorable a una mayor intervención pública de la economía que no inhiba la actividad empresarial. Tiene a su favor que muchos diputados laboristas quieren deshacerse de un primer ministro dubitativo y gris. Nadie mejor que 'el Rey del Norte' para ofrecer un recambio resolutivo y optimista, al menos por unos meses.