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Emilio Gayo, CEO de Telefónica, en Esade: “La soberanía digital europea requiere desarrollo tecnológico propio”

El consejero delegado de Telefónica destaca el impacto de la inteligencia artificial, la transformación del sector de las telecomunicaciones y la necesidad de reforzar las capacidades tecnológicas europeas
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“La soberanía digital europea requiere desarrollo tecnológico propio. No podemos aspirar a ella si no contamos con nuestro propio código y nuestras capacidades”. Con estas palabras, Emilio Gayo, consejero delegado de Telefónica, ha situado la autonomía tecnológica europea como uno de los principales retos del nuevo contexto global durante su participación en una nueva sesión de los Desayunos Esade, organizados por Esade Alumni, con la colaboración de CriteriaCaixa.

Durante su intervención, el consejero delegado de Telefónica ha subrayado que el sector de las telecomunicaciones se enfrenta hoy a dos grandes vectores de transformación: la revolución tecnológica derivada de la inteligencia artificial y el nuevo contexto geoestratégico global, especialmente en Europa. “La inteligencia artificial supone una transformación profunda no solo para nuestro negocio, sino también para nuestros clientes. Telefónica ha evolucionado de ser un proveedor de comunicaciones a convertirse en un socio tecnológico y eso implica que no solo debemos transformarnos nosotros, sino ayudar a transformar a otras empresas”, ha explicado.

En este contexto, Gayo se ha referido también a la evolución del posicionamiento tecnológico europeo en las últimas décadas. “Europa perdió el tren tecnológico hace años. Si antes había cinco o seis compañías europeas entre las veinte más importantes del mundo, hoy es difícil encontrar alguna”, ha afirmado. Según el directivo, el marco regulatorio europeo, históricamente orientado a la protección del consumidor y a la reducción de precios, ha limitado la capacidad de consolidación del mercado y, con ello, la generación de sinergias necesarias para competir globalmente.

No obstante, Gayo ha señalado que percibe un cambio en el debate público y regulatorio sobre el desarrollo tecnológico europeo. “Por primera vez detecto a nivel político la voluntad de hacer cambios para apoyar el desarrollo tecnológico. He oído muchas veces palabras bonitas, pero hasta ahora no las había escuchado con tanta firmeza ni había visto las acciones que estamos empezando a ver”, ha apuntado.

Un plan estratégico centrado en cliente, infraestructuras y simplificación

Durante su intervención en Desayunos Esade, Gayo ha explicado que la necesidad de reforzar las capacidades tecnológicas propias también está presente en el nuevo plan estratégico de Telefónica, que se apoya en varias palancas clave, entre ellas la construcción de un plan industrial con especial atención al servicio al cliente. “La inteligencia artificial tendrá un mayor impacto en la excelencia del servicio que en la eficiencia. Nos permitirá cometer menos errores y mejorar significativamente la experiencia del cliente”, ha indicado.

En este sentido, ha destacado la madurez del negocio tradicional de telecomunicaciones, que ya opera como una commodity, lo que obliga a las compañías del sector a evolucionar hacia nuevos ámbitos de actividad sin perder su identidad. “Hoy, en el segmento empresarial, vendemos más servicios que no son estrictamente de comunicaciones. Es imprescindible ampliar el ecosistema y explorar nuevas líneas de negocio apoyándonos en nuestras capacidades”, ha afirmado, al tiempo que ha advertido que “en ningún momento debemos perder de vista que somos telcos”.

Otra de las palancas del plan estratégico se centra en las personas, un elemento que Gayo ha vinculado con la capacidad de adaptación de la compañía en un sector profundamente técnico. Para el consejero delegado de Telefónica, el talento es un elemento diferencial clave. “Contamos con perfiles altamente cualificados y con un fuerte sentido de pertenencia, lo que define nuestra cultura corporativa”, ha asegurado.

Asimismo, ha subrayado que el mayor reto no es solo técnico, sino también cultural. “Lo más difícil es mantener una mentalidad abierta, con ambición y capacidad de cambio. Debemos ser muy selectivos tanto en la incorporación de talento como en la promoción interna, buscando perfiles con visión, capacidad de adaptación y de influencia”, ha concluido.