Los campus de ESADE trabajan en su sostenibilidad
Las cifras del consumo eléctrico, de agua y de papel del último curso (2013- 2014), en todos los campus de ESADE, señalan una reducción considerable del uso que los miembros del staff, el profesorado y el alumnado hacen de estos recursos. Los resultados evidencian un incremento de la conciencia medioambiental entre la comunidad de ESADE, lo cual repercute en una convivencia más sostenible en los campus.
Esta política de convivencia convierte las sedes de ESADE en Pedralbes, Sant Cugat y Madrid en espacios conscientes de una problemática de carácter global que atañe a todos: el impacto de nuestras acciones sobre la Tierra y la conservación de nuestro ecosistema. Traducir estos valores en acciones ha sido una tarea compartida entre los equipos de Servicios Generales y de RS-E.
Mediante una serie de campañas para reducir el consumo energético y el impacto ambiental, para fomentar el reciclaje y sensibilizar a la comunidad de ESADE, en los últimos cinco años se está minimizando gradualmente el impacto medioambiental del conjunto de edificios que conforman la institución. Los resultados del último curso son elocuentes: el consumo eléctrico disminuyó un 6,55 %; el consumo de agua, un 17,85 %, y el consumo de papel, un 32 %.
Muchos de los alumnos, profesores, miembros del staff y visitantes de ESADE recordarán diversas campañas de sensibilización, como la de "buenas prácticas" (best practices), que invitan a todos a subir por las escaleras para hacer ejercicio, a imprimir solo en caso de necesidad y reutilizar el papel, y a apagar los ordenadores y las luces al salir del despacho. Son pequeños detalles para cada uno que han logrado marcar la diferencia en el conjunto de la institución.