Noticias

Javier Melloni: “Conocer las reglas de la vida no nos exime de ellas, nos hace corresponsables de su cuidado”

Koldo Echebarria, director general de Esade, ha destacado que “la conciencia que despierta esta crisis da nuevo impulso a nuestro esfuerzo por innovar en nuestras metodologías educativas, hacia un modelo de aprendizaje no únicamente centrado en aquello que ya sabemos, sino también en aquello que aún no sabemos”
| 4 minutos de lectura

Esade inaugura su nuevo curso académico en medio de circunstancias excepcionales a consecuencia de la pandemia y de la crisis sanitaria y económica, que nos enfrenta a escenarios sin precedentes, inciertos y complejos, y pone de manifiesto “la necesidad de adquirir una nueva conciencia colectiva planetaria; una conciencia de la interconectividad que existe entre los múltiples aspectos que posibilitan o que impiden la vida”. Así lo ha destacado el antropólogo y teólogo jesuita Javier Melloni durante su lección inaugural del curso académico 2020-2021 en Esade. Melloni también ha sugerido que esta pandemia ha acelerado un proceso de cambio de era para nuestra humanidad, casi como un rito iniciático que nos lleva a adquirir la madurez de una nueva conciencia de nosotros mismos y de las delicadas relaciones que nos unen con los otros seres vivos.

“Probablemente hoy estemos inaugurando el curso más diferente de todos los que ha vivido Esade en sus 62 años de historia, pero, a su vez, uno en que las rutinas académicas abran aún más sus puertas a la innovación pedagógica y a la creatividad”, ha señalado el presidente del patronato de la Fundación Esade, Xavier Torra. “Todo ello exigirá dosis de resiliencia, asumir que no siempre hay respuestas para todo; aprender a liderar con honestidad, humildad y compromiso: ese es el liderazgo que Esade se compromete a enseñar”, ha añadido. De manera similar, el director general de Esade, Koldo Echebarria, ha señalado que “la conciencia que despierta esta crisis que vivimos da nuevo impulso a nuestro esfuerzo por innovar en metodologías educativas. La incertidumbre que ha generado esta pandemia nos conduce hacia un modelo de aprendizaje no únicamente centrado en aquello que ya sabemos, sino también en aquello que aún no sabemos; en dejar por un momento de lado las respuestas y aprender a estar abiertos a lo desconocido”.

Una nueva conciencia planetaria

La nueva conciencia planetaria que apunta Javier Melloni implica ir más allá de la “globalización”, que, según el antropólogo, “es apenas una primera palabra, que hasta ahora ha significado la predominancia de un modelo sobre otros, su imposición por encima de otras cosmovisiones”.

Este cambio de conciencia también se produce “ante la caída de dos grandes modelos políticos y económicos opuestos –el capitalismo y el comunismo–, que han demostrado, tal y como los hemos conocido, su caducidad en un momento en que la misma supervivencia de nuestro planeta está en cuestión”, ha comentado. Según él, estos modelos se mueven en la polaridad de lo autorreferencial y lo interrelacionado; la nueva conciencia planetaria ha de integrar estos polos, por paradójico que pueda parecer: “a menudo eludimos las paradojas para caer en tópicos, pero ya no podemos permitirnos vivir en ellos; porque eso significa quedarnos en un polo de la realidad, negando los demás”, ha señalado Melloni y ha citado una conocida afirmación del físico Albert Einstein, según la cual ningún problema puede ser resuelto desde el mismo estado de conciencia en que ha sido creado. “Cuando estamos en uno u otro polo no somos capaces de soltar nuestra perspectiva, que, sin dejar de ser cierta, es incompleta e insuficiente. Allí nos falta altura y profundidad de visión para recuperar, simultáneamente, nuestra propia perspectiva y la del otro.”

Finalmente, el antropólogo y teólogo jesuita ha hecho un llamado a que los futuros líderes, profesionales y emprendedores adopten esa conciencia, que conlleva una responsabilidad “si aquello que se va a emprender va a dañar, si su existencia se desarrolla a costa de la destrucción de otros, entonces no merece ser emprendido”. Por lo contrario, ha señalado la importancia de emprendimientos que contribuyan a generar vida, “que nos enseñen a vivir de otro modo en este mundo y ayuden a recuperar una cierta conexión de lo tangible con lo intangible y espiritual, una relación invisible entre lo individual y lo colectivo, desde donde rescatar la vida, no de un modo regresivo sino progresivo, hacia formas del futuro todavía por conocer”.