Mejora el optimismo de los españoles aunque sigue la desconfianza en las pensiones y en las instituciones públicas
Los españoles mejoran su confianza en el panorama sociopolítico, pero aún hay áreas que no alcanzan su punto de equilibrio, como la vivienda o la educación. Esta es una de las principales conclusiones del IV Índice de Confianza Social ESADE – Obra Social "la Caixa", que cuenta con la colaboración de las fundaciones Agbar y Aquae, y que en septiembre de 2015 se situó en 86,6 sobre 200.
Este índice mide, de 0 a 200, el grado de confianza social de las personas, tanto de forma colectiva como individual, y se obtiene de la media aritmética entre la valoración de los consultados sobre su confianza en el presente y sus expectativas de futuro. A su vez, estos indicadores, que en esta cuarta edición se han situado en 83,0/200 y 90,2/200 puntos, respectivamente, responden a la confianza agregada hacia nueve componentes sociales: la vivienda, el mercado laboral, la sanidad, la educación, las prestaciones sociales, las pensiones, las instituciones políticas, las instituciones económicas y empresariales y los medios de comunicación.
Mayor confianza en el mercado laboral
En septiembre de 2015, el Índice de Confianza Social se situaba en 86,6/200 puntos, resultado de la media entre la confianza de los consultados en el presente (83,0/200) y sus expectativas de futuro (90,2/200).
De los ámbitos analizados en septiembre de 2015, el que genera mayor confianza es el correspondiente al mercado laboral, con 111,3/200 puntos (en marzo de 2015, se situaba en segundo puesto, con 106,7/200 puntos), seguido de los medios de comunicación, con 104/200, y la vivienda, con 100,8/200. Por el contrario, los que menor seguridad inspiran a los consultados son las prestaciones sociales, con 70,2/200, y las instituciones políticas, con 69,4/200.
Prestaciones sociales y educación, índices con mayor expectativas de mejora
Descomponiendo los resultados de esta última edición entre las valoraciones de presente y de futuro, encontramos que la mayoría de los indicadores crecen cuando se pulsa la opinión a varios meses vista, salvo en el caso de la vivienda. En este aspecto, la confianza presente y futura pierde 17 puntos, al pasar de 109,6/200 a 92/200. Los índices que más suben en este intervalo de proyección son la educación, que pasa de 81,8/200 (presente) a 96,8 6/200 (expectativas), y las prestaciones sociales, cuya confianza se incrementa de los 62,4/200 (presente) a los 70,1/200 (expectativas). No son tan optimistas los consultados acerca de las pensiones, cuyo índice apenas crece tres puntos en esta medición; en lo que refiere a las instituciones económicas y empresariales, que aumentan ocho puntos, o en lo relativo a la sanidad, con nueve puntos de diferencia entre cómo la ven ahora y cómo creen que irá en el futuro.
¿Quién confía en qué?
Los valores atribuidos a cada indicador, en lo relativo tanto al presente como a las expectativas de futuro, son el resultado del análisis de las respuestas a diferentes preguntas, que, a su vez, permiten identificar diferentes grados de confianza, según el género, la edad, la ideología, la profesión, los ingresos y los estudios de los consultados:
1. Mercado laboral (111,3/200). La confianza de los hombres es superior a la de las mujeres, aunque ambos géneros tienen las mismas expectativas a futuro. Por grupos de edad, los más jóvenes destacan por un mayor índice de confianza. En el terreno ideológico, el centro y la derecha se sitúan por encima de los 100 puntos. A nivel de ingresos y estado laboral, la confianza aumenta en relación con la situación de seguridad.
2. Medios de comunicación (104/200). Se registra un cambio en las expectativas según la ideología de los consultados. Los que se autoubican en el centro son los que más confianza muestran. Los demás segmentos mantienen la tendencia: las mujeres (significativamente más que los hombres) y los jóvenes son los más confiados frente a los que tienen más ingresos y formación.
3. Vivienda (100,8 /200). Se recupera la confianza perdida entre los hombres pero se mantiene la falta de expectativas de los mayores de 50 años y de los consultados que se consideran de izquierdas. Al igual que en el apartado del mercado laboral, los empleados y las rentas más altas muestran más seguridad que el resto.
4. Educación (89,3/200). Aunque este es uno de los apartados que mejoran en cuanto a la valoración del presente y las expectativas, se mantiene bajo entre los segmentos con mayor poder adquisitivo, mayor nivel de estudios e ideología de izquierdas. En cuanto a la edad, la tendencia en anteriores apartados cambia radicalmente: cuanto mayor es la persona consultada, más confianza tiene en la educación.
5. Sanidad (87,3/200). La tercera edad repite como segmento más confiado, frente a los colectivos de izquierdas o los empleados, donde no se alcanza el nivel de equilibrio. En cuanto a los ingresos, la renta familiar no influye en el grado de confianza.
6. Instituciones económicas y empresariales (74,7/200). Pese a haber mejorado el índice de confianza general en este apartado, sigue sin alcanzar el nivel de equilibrio. Las expectativas no varían en cuestión de género o estudios, pero sí de ideología (la izquierda tiene menos confianza que la derecha) y de edad (los estudiantes y los jubilados son más confiados).
7. Pensiones (72,3/200). Es el indicador que varía menos con respecto a ediciones anteriores, tanto en el grado de confianza general como en el registrado por segmentos: los mayores de 65 años y las personas que se dedican a las tareas del hogar son las que más confían en la seguridad de las pensiones y las personas con mayor nivel de estudios, las que menos.
8. Prestaciones sociales (70,2/200). En este apartado, llama la atención el gap existente entre la confianza presente y las expectativas entre el colectivo de jubilados y el que se observa entre las expectativas del colectivo sin estudios y el resto.
9. Instituciones políticas (69,4/200). Por primera vez, los índices de confianza entre segmentos con distinta orientación ideológica se aproximan. No ocurre lo mismo en cuanto al género y a la edad. En este sentido, los hombres y los más jóvenes muestran un índice de confianza más bajo.
Mejora la confianza, una vez más
El Índice de Confianza Social ESADE – Obra Social “la Caixa nació en febrero de 2014 con carácter bianual. Tras una primera experiencia piloto, en septiembre de 2014 se llevó a cabo una segunda medición con las variables definitivas. El valor índice registrado en la primera medición fue de 53 puntos sobre 200, casi veinte puntos menos que seis meses más tarde (72,3/200 en septiembre de 2014). En marzo de 2015, el índice alcanzó los 82,3/200 puntos y, en septiembre de 2015, 86/200.
Sin entrar en las valoraciones sobre el presente y las expectativas que se recogieron en anteriores sondeos, podemos observar importantes variaciones del índice de la confianza por ámbitos. Cabe destacar que las instituciones políticas, inicialmente con 34,4/200 puntos, aumentaron de febrero a septiembre de 2014 cerca 17 puntos, y otros 18 en septiembre de 2015 (hasta alcanzar los 69,4/200). Una distancia similar es la que recorrieron las prestaciones sociales (de 36,5/200 a 50,7/200, y luego a 61,4/200 hasta los 70,2/200 actuales). Aun así, ninguno de los campos ha logrado el incremento del valor índice que ha registrado el empleo, cuyo resultado ha pasado de los 74,8/200 puntos de febrero de 2014 a los 111,3 de septiembre de 2015.