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Medioambiente, sostenibilidad y gobernanza empresarial, criterios claves para el inversor actual, según expertos reunidos por Esade

El Centro de Gobierno Corporativo, dirigido por Mario Lara, ha organizado este encuentro digital, que ha contado con la participación de Gema Garrido, directora de Inversiones ESG y Reporte no Financiero de Telefónica, y Carlos Sáez Gallego, director general de Georgeson
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Los conceptos recogidos en el acrónimo EGS [Environment, Sustainability and Governance, cuya traducción es Medioambiente, Sostenibilidad y Gobernanza] se han convertido en criterio principal de los inversores mundiales a la hora de decidir en qué empresa depositar su confianza. Esta es una de las principales conclusiones del encuentro digital titulado "Los consejos de Administración y los retos sociales y medioambientales", organizado la semana pasada por el Centro de Gobierno Corporativo de Esade, dirigido por Mario Lara, y que ha contado con la participación de Gema Garrido, directora de Inversiones ESG y Reporte no Financiero de Telefónica, y Carlos Sáez Gallego, director general de Georgeson. Durante sus intervenciones, también han coincidido en que su principal reto es encontrar la mejor fórmula para medir el impacto social de este tipo de inversiones para seguir atrayendo accionistas pese a la crisis de la COVID-19.

Caso práctico: los bonos verdes de Telefonica

"Para Telefónica la inversión sostenible o bajo criterios ESG representa más de un tercio de los activos bajo gestión", ha comentado Gema Garrido, que no ha dudado en destacar que " el 98% de sus inversores son especialmente sensibles ante este tipo de políticas". En concreto, los activos que propone la compañía giran en torno a tres ejes: "El cambio que está viviendo la sociedad, hacia una mayor preocupación respecto al clima, la seguridad y la privacidad; la evolución que también están experimentando los mercados de capital, hacia un criterio de inversión ESG, y una mayor atención a todos los grupos de interés de la empresa, no solo al de los accionistas".

En este sentido, la directora de Inversiones ESG y Reporte no Financiero de Telefónica, ha querido destacar que su compañía fue la primera empresa de telecomunicaciones en lanzar bonos verdes, de los que hasta la fecha se han emitido dos oleadas: una en 2019, por valor de mil millones de euros y, otra, en 2020, por una cuantía de otros 500 millones. "Nuestro objetivo —ha explicado Garrido— es financiar el despliegue de fibra en España reduciendo el uso del cobre y apagando 990 centrales de este material, un proceso que nos llevará a ser un 85% más eficientes en términos energéticos en nuestras conexiones". "Estos bonos nos han hecho diferentes y han ayudado a diversificar nuestra deuda en otro tipo de herramientas que tienen las mismas características que cualquier otro producto financiero y que también han sido validados por una agencia de calificación", ha recalcado.

Medición, el reto principal de la inversión sostenible

"Ahora nuestro reto es comunicar adecuadamente cómo la ESG impacta en la rentabilidad y conectar con los inversores adecuados", ha destacado Gema Garrido, quien, ha recordado que, pese a que muchos estudios revelan que los inversores reconocen una relación directa entre rendimiento financiero y sostenibilidad, solo una minoría admite que en sus organizaciones se ha llegado a elaborar un business case [plan de negocio] que lo demuestre". 

Desde Georgeson, su director general Carlos Sáez Gallego ha destacado en este apartado que "cada vez hay más estudios empíricos que demuestran que la ESG tiene un impacto directo en el desempeño de las compañías". Entre ellos su 'Observatorio de Inversión Responsable', en el que, además, se registra un crecimiento exponencial de la inversión responsable en todo el mundo, especialmente en aquellas empresas que incluyen entre sus líneas de actuación la previsión de las pandemias, el trabajo para subvertir el cambio climático y la preocupación por la ciberseguridad, la diversidad y la armonización. "El total de activos gestionados con criterios socialmente responsables alcanza la cifra de 30,7 trillones de dólares, lo que supone un incremento del 34% respecto al periodo anterior", ha apuntado.

Inversión en tiempos de pandemia

Además del creciente interés por la ESG, Mario Lara, director de Esade Madrid y responsable del Centro de Gobierno Corporativo de Esade, atribuye el incremento en la inversión sostenible a dos hechos fundamentales, "la carta que Larry Fink, consejero delegado de Blackrock, envió el año pasado a los presidentes de las principales compañías de mundo donde advirtió que su fondo dejaría de invertir en aquellas compañías que presenten altos riesgos relacionados con la sostenibilidad y el cambio climático", y la declaración del Business Roundtable, que representa a las principales cotizadas de Estados Unidos, en la que instaba a éstas a pasar de solo tener en cuenta a los accionistas a hacerlo con toda la sociedad".

A este respecto, Lara ha añadido que "la crisis de la COVID-19 va a ser la prueba de fuego para que las compañías demuestren que el compromiso adquirido el año pasado en materia de ESG sigue viva hoy". "Por el momento, la inversión en ESG ha caído muy poco, mucho menos que otros activos y emisiones en términos de deuda, y todo nos indica a que, pasada esta crisis, cobrarán mucha más fuerza", ha concluido.