Un Inspiration Break con Patricia Saiz, Profesora Asociada y Directora de Relaciones Internacionales de ESADE Law School
"Me apasiona la docencia- me resulta fascinante ver cómo mis alumnos adquieren nuevos conceptos y articulan ideas, y van madurando profesional y personalmente ante mis ojos"
¿Por qué decidiste dedicarte al arbitraje internacional y a la gestión de las relaciones internacionales?
Mis primeros pasos en arbitraje internacional fueron como abogada en ejercicio. Es un campo apasionante que tiene muchas características que me atraen. Supone un reto intelectual constante y exige fuertes dotes analíticas. Además, permite viajar por todo el mundo y obliga a tratar continuamente con culturas y sistemas jurídicos extranjeros. Las audiencias en los procedimientos de arbitraje están cargadas de adrenalina – lo cual me divertía mucho. En suma, disfruté mucho de poder representar los intereses de mis clientes en esos momentos críticos en que más necesitaban del auxilio de un abogado.
Ahora, como profesora de ESADE, me encargo de las relaciones internacionales de la Law School. Tiendo a gravitar hacia posiciones con un fuerte componente internacional. El ocuparme en las relaciones internacionales de la Facultad me permite mantenerme conectada con la comunidad internacional de estudiantes y profesores, descubrir nuevos lugares, estar expuesta a otras culturas y enriquecerme de ellas.
¿Cómo te convertiste en profesora universitaria y cómo llegaste al Departamento de Derecho de ESADE?
En el año 2014, estaba viviendo en Washington DC, donde trabajaba como abogada en ejercicio en el campo del arbitraje internacional en un despacho de abogados estadounidense. Un día, recibí una llamada de Eduardo Berché, decano de ESADE Law School, quien me invitó a incorporarme a ESADE como miembro del claustro. Me gustó mucho su visión a largo plazo para la Facultad de Derecho (que, incidentalmente, resulta ser mi alma mater). También le apasionaba la idea de fomentar el arbitraje internacional, tanto desde la perspectiva investigadora como desde la docente. Unos meses más tarde, hice las maletas y me vine a Barcelona. Siempre me ha atraído formar y educar a abogados júnior – y ahora se ha convertido en mi pasión y en una carrera a dedicación plena. Intento ayudar a los estudiantes a desarrollar todo su potencial, en especial ayudándoles a entender que las oportunidades que se les presentan no tienen fronteras físicas. Soy una gran defensora de la internacionalización en el campo de la formación jurídica, especialmente porque ha sido esencial en mi propia carrera.
¿Qué aspectos de tu actividad en ESADE te apasionan más?
Me apasiona la docencia – me resulta fascinante ver cómo mis alumnos adquieren nuevos conceptos y articulan ideas, y van madurando profesional y personalmente ante mis ojos. Me gustan especialmente esos momentos en que, como profesora, tengo la oportunidad de tener un impacto positivo en la vida de los alumnos, y guiar, orientar y desarrollar sus carreras.
¿De dónde obtienes la inspiración cuando buscas ideas?
Suelo recurrir a mis colegas y a mis mentores… Me gusta hacer brainstorming. También intento estar al corriente de las novedades en el campo del arbitraje en distintos países del mundo. Distintas jurisdicciones e instituciones arbitrales responden a determinados problemas de formas diferentes y creativas, y siempre me resulta inspirador el ver cómo otros solucionan problemas con los que puedo estar lidiando yo también.
¿Qué haces cuando necesitas desconectar?
Suelo hacer Pilates. También soy fan de la música electrónica, y desconecto buscando nuevos sonidos y nuevas canciones que me inspiren.
¿Cuál es tu mayor sueño como investigadora dedicada al arbitraje internacional?
Espero que mi actividad docente y de mentoring siga incidiendo en las vidas de mis alumnos – eso es lo que más satisfacción me provoca. También espero poder contribuir, a través de mi investigación, a mejorar y fomentar el arbitraje internacional como mecanismo de resolución de disputas.
¿En qué frase, canción, llibro o película piensas a menudo?
Carpe diem. Me recuerda que tengo que vivir el presente, centrándome en el aquí y ahora.