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Responsables de start-ups tecnológicas destacan en ESADE el alto grado de adopción de la economía colaborativa en España

“Si no vas rápido, mueres”, asegura Óscar Pierre (Glovo) con relación a las start-ups tecnológicas. “Lograr un nuevo usuario hoy sale más barato que mañana”
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España es el segundo país del mundo con mayor penetración de smartphones. Asimismo, “el grado de adopción que se observa en el país por parte de los usuarios de apps de servicios basados en modelos de economía colaborativa es equiparable al de países como Alemania, Francia o el Reino Unido”, ha sostenido Jaime Rodríguez de Santiago-Concha, director regional de BlaBlaCar para España y Portugal. Junto a él, han intervenido Gerard Olivé, fundador y presidente de BeRepublic y BeAgency, cofundador y copresidente de Antai Venture Builder, y Óscar Pierre, fundador y CEO de Glovo, en la mesa redonda que ha tenido lugar hoy en ESADE Madrid.
 
La disrupción tecnológica está desafiando a los sectores tradicionales y transformando la cadena de valor en los negocios, y plantea la necesidad de recurrir a nuevas estrategias empresariales. Además, se ha producido en el contexto de una crisis económica global, que a menudo se interpreta como desencadenante de nuevas formas de economía colaborativa, que también se han visto facilitadas por las tecnologías más recientes.

 

Un contexto con nuevas oportunidades
 

A este respecto, Jaime Rodríguez de Santiago-Concha ha señalado: “No creo que la crisis haya catalizado directamente la transformación digital, pero sí ha abierto nuevas oportunidades.” Y Gerard Olivé ha añadido que “la crisis ha modificado, sobre todo, el comportamiento y las necesidades de los compradores y los usuarios”. Por su parte, Óscar Pierre ha advertido que “nuestros negocios no son tan distintos de los tradicionales”, sino que la diferencia está en “saber dar respuesta a las necesidades surgidas en el nuevo contexto con productos útiles que se conviertan en imprescindibles”, ha asegurado Olivé, porque “no se trata solo de tecnología o digitalización, sino sobre todo de estrategia empresarial”.
 
“Cuando una red de pares (P2P) gana escala, permite satisfacer necesidades que antes no estaban cubiertas”, ha afirmado Rodríguez de Santiago, lo cual también responde a unas tendencias globales y, en particular, a la necesidad creciente de hacer un uso más eficiente de los recursos “en un planeta cuya población sigue aumentando exponencialmente y cuyos recursos son cada vez más escasos”, ha añadido. En este sentido, el director regional de BlaBlaCar observa “un cambio de tendencia hacia un modelo de economía basado en el acceso a productos y servicios, y no tanto en su posesión”. “Si un día digitalizamos la información para que fuera accesible a todo el mundo, ahora en cierta forma estamos digitalizando el mundo físico, independientemente de que luego la experiencia de los servicios que ofrecemos sea offline”. Así, “unimos puntos que de otro modo no estarían conectados y se desbloquean partes del mercado”, ha indicado.

 

Una oleada de disrupciones
 
En medio de una oleada de disrupciones, que parecen ser cada vez más frecuentes, las start-ups tecnológicas compiten en un entorno de mucho riesgo, que requiere una gran agilidad y se caracteriza por la innovación constante de los modelos de negocio, las estrategias de entrada al mercado y los esquemas de monetización. “Si no vas rápido, mueres”, ha afirmado el CEO de Glovo, de modo que “lograr un nuevo usuario hoy sale más barato que mañana”. Esto exige reducir al máximo las barreras de entrada al público objetivo, y “muchas veces esto pasa por que una empresa B2C (business-to-consumer) se base en un modelo de negocio B2B (business-to-business)”, ha proseguido. “La monetización llega cuando el servicio que ofreces realmente está generando valor para los usuarios”, ha asegurado Olivé, pero ello depende de muchos factores, por lo cual “básicamente se ha de llevar a cabo mediante un método de ensayo y error”, ha afirmado Rodríguez de Santiago.
 
En un entorno donde las grandes oportunidades conviven con otros tantos riesgos, las empresas y los sectores más tradicionales se están viendo desafiados por la constante disrupción de las start-ups, lo cual está generando fricciones en el mercado y en su regulación. “En España, no hemos encontrado grandes barreras por parte de la Administración, pero tal vez hemos encontrado menos apoyo que en otros países: en Francia o Alemania, por ejemplo, se están proponiendo rebajas en los peajes para quienes comparten coche.” “Es necesario promover más la innovación desde las instituciones, tanto a través de políticas de estímulo como en la regulación”, ha comentado el director regional de BlaBlaCar para España y Portugal. También ha instado a los reguladores del ámbito de la economía colaborativa “a entender realmente qué modelos se están regulando y a atender a sus especificidades”, ya que “la hiperregulación de los sectores tradicionales nos lleva a veces a fallos de mercado”. Por su parte, Gerard Olivé ha afirmado que, “en los sectores tradicionales, el éxito no está tan recompensado como está penalizado el error”, y es ahí donde “las universidades y los centros educativos juegan un rol clave a la hora de transmitir a los estudiantes la cultura del emprendimiento”, ha asegurado Óscar Pierre.
 
Esta sesión, que ha sido coorganizada por el Club Marketing ESADE Alumni, junto con BeRepublic y BeAgency, ha sido moderada por el comunicador Manel Fuentes y ha contado con la presencia de José Ignacio Ruiz, miembro de la Junta Directiva del Club Marketing ESADE Alumni.