Josu Jon Imaz, presidente de Petronor, aboga por apostar por la industria para salir de la crisis porque este sector genera más empleo
"Si el mundo tiene que soportar el crecimiento de la población y del PIB, necesitamos más energía y unas políticas claras para garantizar la sostenibilidad del desarrollo económico. Por ello, va a ser clave apostar por la industria y generar un entorno competitivo si queremos crecer y crear empleo en nuestro país." Ésta ha sido una de las reflexiones que ha hecho Josu Jon Imaz, presidente de Petronor, durante una nueva sesión de Matins ESADE, patrocinada por Ernst&Young, con la colaboración de La Vanguardia.
El directivo ha dibujado un nuevo mapa en el futuro de los hidrocarburos y ha afirmado que los recursos empiezan a estar en otros países. En este sentido, se ha mostrado preocupado ante la posibilidad de una pérdida de competitividad en Europa a medio plazo. "En 10 o 15 años, vamos a una América exportadora de energía y no dependiente de Oriente Medio.. Ello significará que Europa será menos competitiva y más dependiente de Norteamérica. Y ha alertado que esta coyuntura "puede lastrar nuestro crecimiento como europeos". Por tanto, "nos corresponde reflexionar sobre qué papel queremos desempeñar en este mundo", ha aseverado.
Ante ese posible escenario, para Imaz es básico aumentar las exportaciones en nuestro país. "Es cierto que se han incrementado y que la balanza con países como Bélgica es positiva, pero no podemos ser el único país en el mundo que tiene hidrocarburos y no los explota", ha dicho. Por ello, ha insistido en la necesidad de abrir un debate social e institucional sobre la explotación de los recursos energéticos, ya que "será uno de los indicadores que nos permitirá iniciar el proceso de recuperación, aunque será largo", ha sostenido.
Por otro lado, ha asegurado que el gas natural es "clave" para la fijación de los costes energéticos industriales en Europa. En esta línea, ha explicado que "actualmente la industria estadounidense lo obtiene a una tercera parte del coste con respecto a aquí".
Políticas de CO2
Imaz se ha mostrado crítico ante la actual normativa ambiental, ya que la desigualdad de las leyes perjudica a otros países: "Las políticas de CO2 son un auténtico absurdo porque las refinerías en Europa deben pagar sus emisiones; en cambio, no lo hacen sus competidores de la India", ha lamentado. Y ello lleva al el cierre de las plantas europeas, a la pérdida de trabajo en la industria y a más producción en países que contaminan más, desde su punto de vista.
Aunque esto no solo afecta al sector de los hidrocarburos, sino también al del acero, que es también un sector "absolutamente deslocalizables", ha matizado. Por ello, ha recordado que, "si queremos tener actividad económica, deberemos replantearnos muchas de las cosas que hemos hecho en los últimos años".
Factores de competitividad
Imaz se ha mostrado satisfecho con el trabajo de la industria española del refino. A pesar de que la demanda ha caído, la industria de refinería española ha invertido unos 6.000 millones de euros, "pero aún tendrá que trabajar más su competitividad si quiere salir en la foto", ha indicado.
En ese contexto, ha añadido que Repsol, CEPSA y BP han hecho los deberes en materia industrial en los últimos cinco años en España". De hecho, ha explicado que tienen ocho refinerías en la Península, una inversión que les permite acceder a mercados de crudo más baratos, como Colombia o México.
Petronor, con un potencial productivo de 11.000.000 t/año, es la mayor refinería de España, y exporta algo más de un tercio de su producción. Ocupa a 928 trabajadores de plantilla y tiene un empleo inducido de 6.200 personas. El flujo de tráfico generado por Petronor representa más del 40 % del movimiento del Puerto de Bilbao. En los últimos cinco años, ha realizado unas inversiones de 1.006 millones de euros.