Expertos concluyen en Esade que “la globalización está experimentando un proceso de ralentización progresiva”
“La globalización está experimentando un proceso de ralentización progresiva”. Ésta ha sido una de las conclusiones de la segunda sesión organizada por EsadeGeo y el Centro de Gobierno Corporativo de Esade: “¿El fin de la cadena de suministro global?, que ha contado con Alicia García-Herrero, senior fellow de Bruegel; Miguel López-Quesada, expresidente de Alcoa España; Belen Romana, consejera Independiente de Santander, Werfen, Six y BME; y Angel Saz-Carranza director de EsadeGeo. Durante la jornada se han abordado los principales asuntos relacionados con las cadenas de valor, enfocados en la competitividad, donde China tiene un efecto capital en el resto del mundo, y la gobernanza de las empresas.
China tiene un plan
El tamaño de las cadenas de valor cae y en lo referido al valor añadido, el comercio se encuentra menos globalizado debido a la reducción del volumen de transacciones. “Esto supone un retroceso en la actividad de multitud de empresas, impactando negativamente en su competitividad”, afirma Miguel López-Quesada. Actualmente, el país de la Gran Muralla alcanza el 21% de exportación de manufacturas, y el 30% cuando se trata de productos intermedios. En un mundo con una menor integración de cadenas de valor, China es la que menos pierde, y la que más gana en valor relativo (mayor centralidad en las cadenas de valor), y en gran parte, como consecuencia de haber llevado a cabo un plan de país, que lleva poniendo en práctica varias décadas y que está por encima de los cambios de gobierno.
Sin embargo, esta centralidad china se desarrolla de manera extrema en algunos casos creando una dependencia crítica (esto ocurre cuando no se acapara el suministro de elementos centrales para la producción económica, como pueden ser los materiales raros pero también el sector de la refinería). Hay un riesgo inherente, obvio, de depender de un solo país. Por ejemplo, ¿puede China producir energía verde para todos? Hoy está retrasada en sus metas. ¿Qué pasaría en caso de disrupciones voluntarias o involuntarias, como la catástrofe climática que arruine las posibilidades de llegar a la producción? (recordemos la crisis de microchips en Taiwán por una catástrofe climática) Es un error emular el modelo chino dado que este es ineficiente. “Sin embargo hay cosas que funcionan, copiémoslas”, comenta Alicia García Herrero.
Decisiones en los Consejos de Administración
“La geopolítica, siempre ha estado en los consejos de administración”, afirma Belén Romana, “lo que pasa es que ahora es más ruidosa. Antes era un tema colateral, y ahora, es un elemento central en las discusiones”.
Con el fin de abordar los desafíos presentes para las empresas, hay que ser conscientes de que se están produciendo dos tipos de cambios. El primero, estructural, que tiene que ver con China, pero también con la emergencia de los países del global south (un conjunto de países que piensan que pueden jugar otro papel en el mundo). El segundo, los cambios de shock a corto plazo, como por ejemplo la pandemia, que puso en evidencia lo que acontece cuando las cadenas de valor sufren, y en la misma línea la actual situación del Mar Rojo (bienes a nivel mundial que tienen que buscar otras rutas, más largas, por el conflicto en esta zona).
Las empresas deben, por lo tanto, en primer lugar, mejorar los acuerdos con sus proveedores, para poder ser los primeros en las cadenas de suministro; no es sólo cuestión de conseguir el mejor precio, sino al proveedor más confiable en el largo plazo. Además, el know how en manufactura importa; los chinos ya no copian, han aprendido. Y, por último, tener distintas estrategias en las cadenas de valorar, para capear los distintos shocks. En definitiva: se necesita mucha dosis de resiliencia y proveedores que nos acompañen en el largo plazo.
Por otro lado, “los consejos deben estar formados con un conjunto diverso de perfiles en cuanto a sectores trabajados, países, que sepan mirar más allá”, añade López-Quesada. Y a mayores, “entender el entramado político de los consejos “, añade García-Herrero. “En Asia, por ejemplo, la presencia de los consejos está geo politizada. No hay consejeros occidentales en empresas asiáticas, en cambio los asiáticos, sí están en los consejos en empresas occidentales”
Instituciones multilaterales a nivel mundial
Con este panorama, parece evidente la necesidad de contar con instituciones multilaterales, que establezcan unas reglas comunes y donde las empresas puedan dirimir sus diferencias. “La Organización Mundial del Comercio”, según García-Herrero, “no funciona con su planteamiento actual”.
Y por último “hay que admitir que, en Europa, nos ponemos palos en nuestras ruedas, a través de sanciones en muchos ámbitos, fenómeno que no ocurre en otros países asiáticos donde lo primero es proteger la productividad”, concluye García-Herrero.