EsadeEcPol señala una falta de concreción y de ambición reformista y de inversión en áreas clave del Plan de Recuperación
El “Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia: España Puede” del Gobierno representa un importante esfuerzo para ordenar las prioridades estratégicas de política económica que orientarán, durante los próximos años, el mayor plan de inversión pública que ha visto España desde hace décadas, en el marco del programa Next Generation EU. En este contexto, el nuevo policy brief “Reformas, gobernanza y capital humano: las grandes debilidades del plan de recuperación” del Centro de Políticas Económicas de Esade (EsadeEcPol) analiza las diez “políticas palanca” que estructuran el plan, así como su gobernanza y los riesgos en su implementación. El análisis de EsadeEcPol identifica los puntos fuertes del plan, así como también sus principales déficits, entre los que destaca “una falta de concreción y de ambición reformista y de inversión en áreas clave.” En este sentido, el director de EsadeEcPol, Toni Roldán, ha señalado que “para lograr la transformación que se propone no es suficiente con un compromiso fuerte de inversión y unas tímidas reformas”.
Aspectos positivos y déficits del plan
EsadeEcPol destaca tres aspectos positivos principales del Plan de Recuperación: en primer lugar, su “acierto en el diagnóstico de los principales fallos de la economía española”; en segundo lugar, “la adecuación con las prioridades establecidas por la Comisión Europea y las recomendaciones del Semestre Europeo para España, y en particular, en materia de transición ecológica y digital” y, en tercer lugar, “la desaparición de algunas reformas muy cuestionadas que se habían venido lanzando desde algunos sectores del Gobierno”.
Sin embargo, “el déficit principal del documento es la tímida apuesta reformista y de inversión por la educación y el conocimiento, desde la educación no universitaria a las políticas activas hasta su digitalización, pasando por la escasa mención de la reforma universitaria o la baja ejecución del presupuesto de ciencia e I+D”, sostiene EsadeEcPol. De manera similar, identifica como deficiencias su “falta de concreción y ambición reformista en áreas clave como las pensiones, el mercado laboral, la administración pública, la fiscalidad verde o el mercado interior”.
Gobernanza y riesgos de implementación
En lo que se refiere a la gobernanza del plan, el Centro de Políticas Económicas de Esade identifica dos tipos de deficiencias. En primer lugar, “la excesiva opacidad respecto a los procesos de selección de proyectos e inversiones”, algo que “podría redundar en una selección de proyectos subóptima, con un sesgo favorable a los actores económicos consolidados, en detrimento de los más innovadores, y cuyas dudas el Real Decreto de 31 de diciembre no consigue despejar”. En segundo lugar, EsadeEcPol considera que “el documento refleja un insuficiente compromiso con una cultura de evaluación y rendición de cuentas, puesto que no se establecen métricas, ni procesos, ni objetivos mensurables para evaluar la adecuación y eficiencia de las inversiones comprometidas”.
Finalmente, en la evaluación del riesgo de implementación, el informe de EsadeEcPol advierte que “una de las principales dificultades para el éxito del plan será la asunción compartida de responsabilidades por parte de los diferentes agentes que serán necesarios para su exitosa implementación”. En este sentido, Toni Roldán ha apuntado que “no es buena señal que hasta el momento no se hayan realizado esfuerzos para llegar a amplios acuerdos parlamentarios, casi un año después de que se empezaran a articular los primeros compromisos en Bruselas” y, asimismo, “que las comunidades autónomas, entidades locales y representantes de la sociedad civil hayan tenido una débil implicación en los procesos”, concluye.