El Informe Económico de ESADE prevé para 2015 un crecimiento de la economía mundial del 3 por ciento del PIB
La economía mundial crecerá a una tasa superior al 3 % en 2015, como ya sucedió en 2013 y 2014, pero sin alcanzar los niveles anteriores a la crisis. Esta es una de las principales conclusiones del último Informe Económico de ESADE, en colaboración con Banc Sabadell, correspondiente al primer semestre de este año, que señala que las economías desarrolladas crecerán un 2,5 %, mientras que las emergentes registrarán un crecimiento superior al 5 %.
Entre las economías desarrolladas, los Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido van a crecer con fuerza. Los factores que favorecen estos incrementos son, según los expertos de ESADE, el descenso del precio del petróleo y las políticas monetarias —como las implementadas por la Reserva Federal (FED) y el Banco de Inglaterra—, así como la flexibilización de los ajustes fiscales. Entre los riesgos, el estudio señala las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y el agravamiento del conflicto en Ucrania.
Por países, el estudio presta especial atención a la economía china, que creció un 7,5 % en 2014, en que las reformas necesarias para una evolución más sostenible de la economía moderarán el crecimiento en 2015, aunque en ningún caso será inferior al 7 %. Por su parte, la economía japonesa, que creció un 0,5 % en 2014, lo hará algo por encima del 1% en 2015, aunque se mantendrá en el estancamiento en que se halla desde hace más de dos décadas.
Europa: de las medidas monetarias no convencionales a la expansión monetaria y fiscal
La zona euro creció un 0,8 % del PIB en 2014 y, para 2015, el Informe Económico prevé que lo haga un 1 %. Este modesto incremento se explica por el elevado endeudamiento público y privado, las altas tasas de paro y una demanda agregada escasa y vacilante. Un peligro adicional es la deflación, que ha obligado al Banco Central Europeo (BCE) a aplicar a fondo políticas monetarias no convencionales. Estas políticas, que vinieron a paliar la ralentización de la actividad y a mejorar el flujo de crédito a las familias, no son suficientes, según los expertos de ESADE, que sugieren tomar medidas similares al policy mix que se ha seguido en los Estados Unidos, Japón, el Reino Unido y otros países desarrollados desde el inicio de la crisis en 2007.
Estas políticas implican un programa de expansión en varias direcciones. Primero, una expansión monetaria, que el BCE ya está siguiendo. En segundo lugar, pero igualmente importante, se necesita llevar a cabo una política fiscal expansiva y flexibilizar la pauta de descenso del déficit público para que esto no frene adicionalmente el escaso crecimiento. Pero la pieza clave ha de ser, sin duda, el Plan de Inversiones Europeo (Plan Juncker), que ha de movilizar recursos públicos y privados hacia la educación, la investigación, la innovación y la construcción de infraestructuras, con el objetivo de mejorar la productividad de la economía de la zona euro. En su forma actual, este programa muy probablemente se queda corto.
Con respecto a una de las máximas preocupaciones de Europa, Grecia, el Informe Económico de ESADE señala que es prioritario que las negociaciones lleguen a buen puerto. Si es así, el BCE podría empezar a comprar bonos de deuda griega a partir de julio de 2015, siempre que Grecia no declare el impago de los bonos adquiridos por el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) desde mayo de 2010. La salida de cualquier país de la zona euro es un escenario que conviene evitar.
Para un crecimiento estable de la economía española
La economía española crecerá cerca del 2% en 2015, según el Informe Económico de ESADE, que pone de manifiesto que, si bien nuestro país se halla en vías de recuperación, todavía existen bastantes factores que impiden que se sitúe en los niveles deseables. Entre ellos, destaca el estancamiento de la economía europea, la cual, según Josep M. Comajuncosa, profesor de Economía de ESADE y coautor del informe, "podría vivir un tercer episodio de recesión, si las autoridades y los Estados miembros no encuentran el equilibrio entre la expansión monetaria, los ajustes fiscales y las reformas estructurales".
El crecimiento que prevé el Informe Económico de ESADE para España se explica por unas condiciones de financiación más favorables, la bajada de la prima de riesgo, un ligero aumento del consumo de las familias, la creación neta de puestos de trabajo y la disminución del coste de las materias primas y, especialmente, del petróleo. Sin embargo, además de la amenaza europea, existen otros factores que podrían ralentizar la recuperación, básicamente el endeudamiento de las familias y las empresas, que sigue siendo muy alto, y la elevada tasa de paro. Para evitar que estos factores impidan a España seguir por la senda del crecimiento, el Informe Económico de ESADE señala cuatro acciones fundamentales: ayudas para reducir la deuda de las empresas, reformas adicionales en el mercado laboral, la mejora de las condiciones de financiación para las empresas y los particulares, y la capitalización adicional del sector financiero.
El Informe Económico de ESADE aboga por un incremento de la competitividad basado en el crecimiento de la productividad. "La productividad es el reto más importante de la economía española, en relación con el nivel de vida de los ciudadanos, el mantenimiento del Estado de bienestar y el encaje de la economía española en la unión económica y monetaria europea", comenta Josep M. Comajuncosa, profesor de Economía de ESADE y coautor del estudio.