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5 trucos para causar una buena impresión a un reclutador

Es esencial dejar una buena impresión en todas las fases del proceso de reclutamiento: desde el proceso inicial de presentación de la solicitud hasta la selección
| 6 minutos de lectura

 

Por Iain Mc Loughlin, Director de Carreras Profesionales de ESADE

Es esencial dejar una buena impresión en todas las fases del proceso de reclutamiento: desde el proceso inicial de presentación de la solicitud hasta la selección. Más allá de este proceso, Michael Watkins, autor de The First 90 Days, Critical Success Strategies for New Leaders, ha escrito acerca de la necesidad de dejar huella desempeñando un nuevo rol. Para las primeras fases de nuestro proceso de búsqueda de trabajo, a continuación ofrecemos 5 trucos para causar una buena impresión al reclutador.

 

1. Entiende la organización y el trabajo 

Busca qué hace la empresa, qué ofrece y qué competencias está buscando. Ello supone algo más que visitar su página web. Piensa en la estructura y la cultura de la organización, sus actuales proyectos, campañas, productos o clientes, y sus estrategias a largo plazo.

La descripción del puesto de trabajo te proporcionará una idea básica de las tareas que se espera que asumas. Algunas organizaciones también facilitan un perfil del candidato para identificar explícitamente las habilidades que necesitas para llevar a cabo estas tareas. Utiliza ambas informaciones para comprobar que satisfaces los criterios esenciales de la empresa en cuanto a cualificaciones y experiencia. Estos documentos son útiles como listas de comprobación para autoevaluar tu solicitud. Por ejemplo, ¿has aportado buenos ejemplos que demuestren que posees todas las competencias relevantes mencionadas en la descripción del puesto de trabajo o del perfil del candidato?

 

2. Conoce tu propuesta comercial única (Unique selling proposition, USP)

Tienes que ser claro con respecto a las competencias que puedes ofrecer. Para completar con éxito el proceso de solicitud hay que hacer algo más que enumerar tus logros. Has de persuadir al reclutador de que tú eres el candidato ideal, ¡y demostrarlo!

Haz una auditoría de tus habilidades, no te bases excesivamente en ejemplos de una sola área de actividad. Es mucho mejor mencionar habilidades transferibles, eso es, habilidades que pueden transferirse de un puesto de trabajo, actividad o sector, a otro. Piensa en las habilidades que has desarrollado completamente, por ejemplo: estudios académicos, prácticas, actividades de voluntariado, clubes y organizaciones de estudiantes. ¿Qué ejemplos son los más relevantes e ilustrativos de tus habilidades para esta empresa en concreto?

 

3. Revisa tus respuestas

Piensa en el contenido, en el lenguaje (ortografía y gramática) y la estructura de una respuesta satisfactoria. Además, las empresas buscan competencias en todas las áreas de selección y evaluarán tu candidatura dentro de su propio marco de competencias. Acaso desconoces cuál es este marco, pero un buen planteamiento para dar respuesta a las preguntas sobre las competencias es utilizar el método STAR.

 

4. Preguntas basadas en tus puntos fuertes

Cada vez más las empresas buscan evaluar a los candidatos a través de preguntas basadas en sus puntos fuertes. Estas pueden utilizarse para evaluar si tienes la energía, el empuje y el entusiasmo necesarios para el puesto. Mediante preguntas como "¿Eres realmente tú mismo?", los reclutadores buscan descubrir el grado de seguridad o de inseguridad de los candidatos, su confianza y si son auténticos o no cuando hablan con otras personas. Las preguntas basadas en los puntos fuertes pueden sonar extrañas, per los reclutadores buscan obtener respuestas que demuestren el nivel de energía, compromiso y motivación de los candidatos.

 

5. Promueve tu marca

Para impresionar al reclutador, es necesario que incluyas un "toque" personal, algo que le cause impresión.

Piensa en tus experiencias o conocimientos más relevantes del sector/perfil por el que te presentas como candidato, demuestra que te apasiona y que conoces las necesidades de la empresa. Tu aportación personal no ha de ser ni demasiado larga ni demasiado corta (1-2 minutos suele ser lo mejor). Muestra un interés auténtico y pasión por el trabajo.

Los blogs y los tweets son buenas maneras de promocionarte y de compartir tus intereses y conocimientos profesionales. Permiten expresar opiniones y abrir nuevas redes de contactos con personas que pueden promover tu marca. Asegúrate de que los reclutadores vean tu perfil completo al 100% en LinkedIn, con una foto de aspecto profesional (no una instantánea de una fiesta) y piensa en vincularlo a tu web o blog personal, o a la página web de la escuela de negocios.

Decide la estrategia a seguir en Facebook. ¿Es únicamente para tus amigos y familia, o forma parte de tu imagen profesional global? ¿Quién la verá y qué quieres que vean los demás? Unas fotos o unos mensajes poco adecuados pueden transmitir impresiones que tengan importantes consecuencias a los ojos de un futuro reclutador. Establecer correctamente los permisos de acceso determinará lo mucho o lo poco que los demás sabrán o verán sobre ti.

En el actual entorno interconectado, los reclutadores utilizan las redes sociales para evaluar lo que tú dices acerca de ti mismo en tu solicitud de trabajo. Si todavía no te has planteado que imagen estás proyectando online, ahora es el momento de hacerlo. El calculador online de la marca personal de PwC puede ayudarte a conocer y mejorar tu presencia online:
http://www.pwc.com/ca/en/campus-recruiting/programs-and-events/personal-brand-calculator.jhtml

La Association of Graduate Recruiters del Reino Unido ha señalado recientemente que "las empresas se están esforzando por cubrir sus puestos para graduados debido a la escasa ‘calidad’ de las solicitudes de trabajo y que el 67 % recibieron solicitudes de "calidad insuficiente" el año pasado".

Para causar impresión a un reclutador, cualquier interacción resulta crítica: desde el momento en que inicias el proceso de solicitud hasta el último minuto de la entrevista. Los reclutadores prefieren no contratar a nadie antes que contratar a la persona equivocada.