Articles

Contra la crisis: economía familiar

Verídico: los datos muestran que el consumo se está recuperando hoy en España. No busquen más a los agoreros vaticinando la caída infinita hacia el corralito, el rescate o la salida del euro. Y justo ahora, al estabilizarnos en el fondo de la economía, también podemos afirmar que nunca volveremos a ser los mismos. Explicaremos a nuestros hijos y sobrinos qué fue el consumismo de la primera década del siglo, pero probablemente, no lo veremos más.

| | 3 min read

Verídico: los datos muestran que el consumo se está recuperando hoy en España. No busquen más a los agoreros vaticinando la caída infinita hacia el corralito, el rescate o la salida del euro. Y justo ahora, al estabilizarnos en el fondo de la economía, también podemos afirmar que nunca volveremos a ser los mismos. Explicaremos a nuestros hijos y sobrinos qué fue el consumismo de la primera década del siglo, pero probablemente, no lo veremos más.

Hemos tocado fondo y tenemos minúsculas décimas de crecimiento; sin embargo, no volveremos al 2005. Estabilizamos la nave, pero durante años arrastraremos el drama social y económico de parados, emigrantes, economía sumergida. Y llanamente pobreza, de tal tamaño que devoró en Catalunya los 14 millones de kilos de la última Gran Recollida del Banc d’Aliments.

Previsible: los que podemos seguir consumiendo ya hemos modificado nuestros hábitos de consumo para los próximos diez años. Revisemos mentalmente nuestro consumo actual. ¿Cada cuánto cambiamos la nevera o el auto?; ¿dónde compramos la alimentación y de qué marcas?; ¿a qué hotel rural fuimos el último puente?, ¿cuándo fue la última vez que pagamos por un cine, un teatro o un concierto?.

Nuestra conclusión: ¿qué hemos aprendido? Muchos ciudadanos son conscientes de que hiperconsumen, y para adaptar este consumo a su nueva realidad, simplemente, necesitan aplicar en casa una contabilidad familiar.

Desean poder llevar lo que llaman los números, aunque en ese momento constatan que nunca han recibido, en su formación obligatoria, mínimas nociones de cómo gestionar nuestra economía familiar.

Nuestros estudios muestran que no llegan al 10% las familias en España que llevan una contabilidad familiar: sumar los ingresos; dividir los gastos por grandes grupos  y empezar a decidir qué recortamos.

Los españoles hemos pasado, en diez años, de gastarlo todo a una pseudo-economía de guerra donde requisamos la jubilación de los abuelos. Sólo midiendo nuestra economía sabremos cuándo hemos salido realmente del agujero.