Press Releases

SEARCH by date
SEARCH by word
Torres apuesta por la internacionalización y prevé crecer un 5% este año
- Miguel A. Torres: “Queremos ser los especialistas en vinos españoles y tratar de elaborar cada año mejores vinos y más caros” - El cambio climático, una de las principales preocupaciones para el sector vinícola
Barcelona, February 20, 2014

“El futuro será de las empresas que tengan distribución”. Así lo ha determinado Miguel A. Torres, el presidente de Bodegas Torres, durante una nueva sesión de Matins ESADE patrocinada por Ernst & Young y con la colaboración de La Vanguardia.

La compañía, que facturó unos 230 millones de euros en 2013, prevé crecer un 5% en 2014. Actualmente, crece en países como Brasil, Bélgica y Suecia y continúa su apuesta por la internacionalización. Por ello, la China, India o México se convierten en mercados estratégicos donde ya están presentes pese a las perdidas en algunos de ellos. “Hacer un buen vino, hablar inglés y coger el avión son las claves del éxito de cualquier empresa”, apunta Torres.

El presidente también ha señalado que se ha realizado un buen proceso de transición a la quinta generación, que ya ha asumido funciones clave de la empresa familiar. Desde 2012, su hijo Miguel Torres es el director general de Miguel Torres y su hija Mireia Torres es la directora general de algunas compañías – Torres Priorat y Jean Leon - y está además inmersa en un nuevo proyecto de elaboración de Cava. La quinta generación está también formada por Arnau Torres Rosselló y Cristina Torres, mientras que la cuarta generación está representada por el presidente de la empresa, Miguel A. Torres, y los vicepresidentes, Juan M. Torres y Marimar Torres. Waultraud Maczassek, esposa del presidente, preside la Fundación Miguel Torres, que desarrolla proyectos de colaboración social.

Torres está presente en varias denominaciones de origen y cuenta, en España, con bodegas en las regiones del Penedès, Priorat, Ribera del Duero y La Rioja. El presidente ha comentado también que están estudiando la posibilidad de adquirir unas instalaciones en Rueda (Castilla y León).

China, un mercado en auge

La irrupción de la clase media en China, las ventajas a nivel de infraestructuras, un capitalismo más avanzado y la disminución de impuestos, son algunos de los factores positivos que han posibilitado la buena acogida de Torres en el país; donde la bodega tiene su propia empresa de distribución, desde la que no solamente venden vinos propios. En el país asiático cuentan, también, con tiendas propias, Everwines, y una vinoteca, y “coge importancia la venda por Internet”, destaca el presidente.

La India, pese a las pérdidas acumuladas que está teniendo, se considera “un mercado de futuro”, en parte porque “se trata de una democracia donde no se esperan cambios bruscos, a diferencia de China”, según Miguel A. Torres. Parte de la falta de éxito se debe al “exceso de burocracia y a los lobbies”. “Se trata de un mercado muy proteccionista y con muchas barreras arancelarias”, añade. Lo mismo ocurre con Brasil, que pese a ser un mercado que acumula más de un millón de pérdidas para Torres, es necesario estar presente.

Preocupación por el cambio climático

El cambio climático y el calentamiento global son algunas de las principales preocupaciones del sector vinícola, ya que la temperatura influye directamente en la producción de vino. Por esa razón, Torres ha empezado a comprar tierras más frías de lo habitual, en latitudes más altas, para su cultivo de cepas. Es el caso, por ejemplo, de la población de Tremp, en el Prepirineo de Lleida, donde la bodega se ha anticipado y tiene ya viñedos.

Otras de las medidas que se están adoptando son adaptar viñedos y cambiar cepas (se ha detectado una cepa catalana antigua muy resistente a la sequía), replantar, usar energías renovables y coches híbridos para disminuir la emisión de CO² o, como en el caso de Torres, utilizar biomasa a partir de la quema de madera de la poda, entre otros, que ha permitido el ahorro de un 10% de la electricidad y 95% del gas para generar agua fría y caliente. Torres dispone también de un parque fotovoltaico de 12.000 m² en Pacs del Penedès, que permite cubrir el 10% de las necesidades energéticas de la bodega.

La importancia del I+D y el ADN de la empresa

Según el presidente de Torres, la compañía invierte 2 millones de euros al año en I+D, orientados, principalmente, en la recuperación de variedades, levaduras naturales, proyectos experimentales de fijación de CO² mediante un lecho de algas o de obtención de carbón vegetal de cepas viejas, entre otros. Torres colabora en  FIVIN, la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición, cuyos estudios constatan que “el consumo moderado del vino es saludable”.

Torres ha destacado que es importante motivar a la gente y que tienen muy presente el tema de la ecología, con un objetivo de reducir la huella de carbono hasta un 30% por botella en 2020, o que tienen en marcha iniciativas de comercio justo. Además, ha apuntado que “el grupo paga sus impuestos en España”.