Start Up Spain apuesta por el emprendimiento como motor para la creación de empleo en Holanda y España
El emprendimiento es clave en la creación de empleo, sobre todo si se fundamenta en la innovación y las tecnologías de la información y la comunicación. Esta es una de las conclusiones de la octava edición de Start Up Spain, organizada por ESADE, la Fundación Rafael del Pino y la Embajada del Reino de los Países Bajos, que tuvo lugar ayer en Madrid. Este nuevo encuentro, que llevaba por título "Global Challenges: Dutch & Spanish Solutions", reunió a diferentes protagonistas del ecosistema emprendedor español y holandés con el fin de analizar no solo las mejores fórmulas de gestión y financiación de start-ups, sino también cómo estas pueden contribuir al crecimiento de todo un país.
"Según la OCDE, el 60 % de la creación actual de empleo en los Países Bajos se debe a las nuevas empresas", comentó Enrique Verdeguer, director de ESADE Madrid, durante la presentación del encuentro. Por su parte, Cornelis van Rij, embajador de los Países Bajos en España, amplió este dato, al señalar que "las start-ups tecnológicas están generando ya en nuestro país cuatro veces más puestos de trabajo que las de cualquier otro sector", y Anne-Wil Lucas, miembro del Parlamento holandés y responsable de Start Up Netherlands, explicó que "la empresa holandesa Booking empezó con tres estudiantes en un garaje y la integran más de 6.000 trabajadores". "Hay que sacar la innovación del departamento de I+D y llevarla a toda la empresa", concluyó Lucas.
La nueva edición de Start Up Spain, que se ha basado en el TED×Binnenhof, uno de los encuentros sobre innovación más importantes de Europa, se completó con dos mesas redondas, moderadas por Jan Brinckmann, profesor de ESADE, y Javier Santiso, vicepresidente de ESADEgeo y fundador de Start Up Spain, que afirmó que "las grandes empresas españolas ya han montado incubadoras para tener sensores de innovación". En ambos debates, los empresarios e inversores invitados apostaron por generar nuevas ideas, frente a la tentación de copiar modelos de éxito anteriores. A esta nueva inspiración cabe añadir la obligación de aprender de los errores, que jamás deben utilizarse para dar por finalizado un proyecto, y la necesidad de un ecosistema emprendedor para hacer crecer y desarrollar las nuevas empresas. Estas conclusiones fueron ratificadas posteriormente por Vicente Montes, director de la Fundación Rafael del Pino, encargado de clausurar el encuentro.