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La experiencia del equipo de ESADE en el concurso para el Hult Prize 2014

Harambee, el proyecto finalista de los estudiantes de ESADE, fue extraordinariamente defendido durante el pitch-off final en el encuentro anual de la Clinton Global Initiative
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El equipo de estudiantes de MSc de ESADE Business School que lograron situarse entre los seis finalistas del concurso para el Hult Prize presentaron extraordinariamente bien su proyecto, Harambee, ante un panel de expertos presidido por el ex presidente de los Estados Unidos Bill Clinton y el Premio Nobel Muhammad Yunus.

El pasado martes, tuvo lugar en la ciudad de Nueva York el pitch-off final del equipo de ESADE, integrado por Caela Tanjangco (MIM) y por los estudiantes del MIE Gabriel Rojas, Tamara Zakharia, Bijan Mashagh y Rubén Camerlynck, en el marco del encuentro anual de la Clinton Global Initiative. Es el segundo año consecutivo que un equipo de ESADE llega a la final de este destacado premio.

Con cerca de 11.000 participantes cada año, el Hult Prize es la competición de emprendimientos sociales más prestigiosa del mundo para estudiantes universitarios. El desafío de este año era aportar soluciones para las enfermedades no contagiosas de los suburbios de las grandes ciudades.

Los meses de duro trabajo de los estudiantes de ESADE han quedado reflejados en sus rostros y en sus palabras. Como ha señalado Caela Tanjangco, la experiencia "ha sido extremamente difícil, pero ha valido la pena". "Trabajar en una start-up exige mucha determinación y mucha flexibilidad, pero al final del proceso el resultado es muy gratificante", ha añadido Rubén Camerlynck.

Fatigados pero satisfechos, los miembros del equipo Harambee han vivido un año intenso. Ahora, las semanas frenéticas elaborando planes de negocio, asistiendo a clase y realizando reuniones y presentaciones por todo el mundo probablemente cesarán durante un tiempo. Pero después, sin duda, retomarán su labor para afrontar nuevos desafíos.

 

La visión de Harambee

El proyecto de Harambee tiene como objetivo proporcionar, a todos los habitantes de los barrios más marginales del mundo, un fácil acceso a unas gafas de calidad, empoderando a sus comunidades. Más del 40 % de las personas que viven en los suburbios urbanos sufren problemas de visión, pero no tienen acceso a gafas asequibles. Y este no es solo un problema de salud, sino que también impide a los niños acceder a la educación y limita los tipos de trabajo que los adultos pueden realizar.

"Cuando los estudiantes plantean iniciativas de este tipo", señala Josep Franch, decano de ESADE Business School, "nos demuestran que estamos en el camino correcto con vistas a la creación de una cultura adecuada para promover el emprendimiento social". Harambee tiene como objetivo proporcionar a los habitantes de los barrios marginales unas gafas flexibles y ligeras, pero muy resistentes, hechas con solo un simple alambre, lentes prefabricadas de quita y pon, con un tubo termorretráctil, que pueden producirse localmente y personalizarse y que, además, son bonitas.