Las ventajas fiscales de Madrid
Nada surge al azar. Unas ventajas son por ley; otras, por los privilegios de la capitalidad. Y algunas por las preferencias de los extranjeros. En los presupuestos de la Comunidad de Madrid (2019) el tipo mínimo de IRPF es el más reducido de todas las comunidades autónomas. En sucesiones y donaciones, el mínimo exento es de hasta 250.000 euros para donaciones de padres a hijos, a cónyuges y a hermanos que tengan por objeto la compra de la vivienda habitual o una iniciativa empresarial. En el de transmisiones, la bonificación es del 10% por la adquisición de una residencia habitual o una iniciativa empresarial.
En el sector inmobiliario destaca el aumento de las compras de suntuosos edificios singulares en Madrid capital. La ley 14/2013 favoreció a los emprendedores no residentes. Es un régimen para inversores extranjeros que busquen activos en España. Es por dos años, prorrogables a cinco, y luego es posible que consiga la residencia definitiva. Las grandes fortunas de América Latina compran los mejores edificios de Madrid. También llegan capitales de China y Rusia. Pagarán menos por el impuesto de transmisiones y de actos jurídicos documentados que si compraran en Barcelona. Y menos por patrimonio y sucesiones, si fueran residentes.
Por el efecto llave de oro, las empresas públicas privatizadas tuvieron nuevos dirigentes y ampliaron sus inversiones. Basta ir a Pozuelo de Alarcón, la ciudad de la luz. Es digital, televisiva y avanzada. Recibe capitales ingentes, innova y crea empleos cualificados.
Por último está la capitalidad. Madrid disfruta de los efectos del modelo de Charles Tiebout. Por cada euro de servicios que presta a otras ciudades y comunidades autónomas recibe con creces nuevos empleos y rentas, por las que tributa menos. Lo que se consume en Madrid no es básico; lo que exporta como bienes y servicios tiene un valor multiplicador. Ministerios, embajadas, institutos especializados y más universidades que ninguna comunidad y las rentas que transfieren los ricos de otras zonas para beneficiarse cuando se apliquen los impuestos de transmisiones, donaciones y sucesiones. Los grandes capitales se concentran en la Bolsa de Madrid (ahora de capital suizo) y las grandes agencias gestionan la mayoría de los patrimonios de España. Atrae a inversores de Londres, que desde el Brexit ha perdido la mitad de las transacciones a favor de la Bolsa de Amsterdam. Cuando quebraron todas las autopistas públicas que rodean Madrid nadie pagó peajes, pero sí en las autopistas de Catalunya. Aun así, en Luxemburgo los ventajas fiscales son mayores.