China invierte en España
El reciente desplazamiento del poder económico hacia Asia, y en especial hacia China, es uno de los fenómenos de mayor trascendencia en la economía mundial en las últimas décadas. China es hoy día el motor de la economía mundial, por delante de Alemania y Japón en términos de producto interior bruto (PIB). Además, es el mayor exportador global de bienes y de capitales, el mayor consumidor de materias primas, que posee cerca de un tercio de las reservas mundiales de divisas. Cuenta con dos bancos entre los diez mayores del mundo y 89 de sus empresas se sitúan en el ranking de Fortune 500 del 2013.
En este contexto, el primer informe sobre inversión china en Europa de Esade pronostica, tanto en Europa como en España, un crecimiento rápido de la inversión de empresas públicas pero también de capital privado. Después de diez años apostando por la internacionalización de sus empresas, China ocupa el 13.º puesto a nivel mundial como inversor en el exterior, con una cuota del 2,1%, muy alejado del 11% de cuota mundial en términos de PIB o exportaciones de bienes. Sin embargo, en el 2012, China se situó como el tercer mayor inversor mundial en el exterior dando una primera señal de impulso y crecimiento.
LOS OBJETIVOS DE CHINA
China tiene el objetivo de crecer a un ritmo del 7% anual entre el 2011 y el 2015 y llegar a una inversión total en el 2020 de entre uno y dos billones de dólares, de los cuales entre un 25 y un 50% llegaría a Europa. Esta inversión se centrará en ocho sectores emergentes estratégicos. De ellos, los sectores en que España puede jugar un papel ganador son principalmente infraestructuras, energía y agroalimentario.
En España, la inversión china acumulada es reducida y suma solamente 409 millones de dólares, según fuentes oficiales. Sin embargo, el crecimiento es rápido: la inversión se disparó en el 2012, multiplicándose por siete con respecto al año anterior. Otra evidencia de este rápido crecimiento son los 18 proyectos que España recibió
en los últimos cuatro años (en el periodo 2009-2013), que suman 240 millones de dólares y la creación de 900 puestos nuevos de trabajo.
QUÉ VE CHINA EN ESPAÑA
Las grandes compañías chinas buscan expandirse y ven en España una oportunidad. De una encuesta contestada por 22 empresas chinas establecidas en España podemos destacar las siguientes conclusiones:
En contra de la opinión generalizada, el 60% de las empresas se definen como empresas privadas y el 38% tienen capital 100% privado. El motivo por el que España les es atractiva para invertir es abrir nuevos mercados de crecimiento y establecer una presencia física que les acerque al consumidor y a la red de ventas.
La actividad de las empresas chinas en España no parece centrada en actividades de I+D+i debido a que ninguna de las empresas encuestadas afirma contar con un centro de I+D en España. Sin embargo, el 25% ofrece servicios tecnológicos, un 25% desarrolla productos y tecnología, un 20% sostiene que invierte en investigación aplicada y un 10% en investigación básica.
Valoran positivamente el clima de negocios en España, destacando la calidad de los recursos humanos y de las infraestructuras, además de la calidad de vida. Por otro lado, el reconocimiento de marca, la comprensión del mercado local y de las necesidades de los consumidores son los principales desafíos para las empresas chinas en España.
A futuro, la perspectiva es de un crecimiento rápido, tanto de empresas públicas como de empresas chinas de capital privado. Los inversores potenciales muestran interés por empresas estratégicas que cuentan con participación del sector público, como también ocurre en Portugal y Francia con la compra de compañías eléctricas. Se da, asimismo, un interés creciente por el sector agroalimentario español, específicamente por el subsector del vino y del aceite de oliva, así como por el sector inmobiliario.
El resto de inversiones se dirige hacia la búsqueda de complementariedad. Buscan empresas con conocimiento y especialización en sectores como las TIC, biotecnología e infraestructuras. Además de empresas españolas que le permitan una entrada más rápida en los mercados latinoamericanos. A estos factores de crecimiento de la inversión se añade el atractivo de un mercado de consumo de 47 millones que puede favorecen el acceso al mercado europeo.