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Los tipos negativos

Suele decirse que los tipos de interés negativos no tienen precedentes. No es cierto. Newston, el genio que formuló la teoría de la gravitación y el cálculo infinitesimal dirigió en los últimos años de su vida la Casa de la Moneda, donde se acuñaban las monedas, y en 1687 inventó las ranuras que ponían en evidencia a los que se dedicaban a rascar las monedas de valor
La Vanguardia | | 3 min read

Suele decirse que los tipos de interés negativos no tienen precedentes. No es cierto. Newston, el genio que formuló la teoría de la gravitación y el cálculo infinitesimal dirigió en los últimos años de su vida la Casa de la Moneda, donde se acuñaban las monedas, y en 1687 inventó las ranuras que ponían en evidencia a los que se dedicaban a rascar las monedas de valor. De esta forma Newton se convirtió en el primero que luchó contra los tipos de interés negativos, porque cuando una moneda pierde valor, como ha señalado el ex economista jefe del FMI Kenneth Rogoff, entramos en tipos negativos. En el pasado, los reyes pagaron las deudas de las guerras rebajando el contenido de oro y plata de las nuevas monedas que acuñaban.

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, no ha reinventado los tipos negativos y los utiliza con cuatro finalidades difíciles de rebatir: para que los consumidores gasten más y contribuyan al crecimiento; para conseguir el aumento de la inflación hasta el 2%, pero sin rebasarlo; para que el euro se aprecie contra el dólar; y, no menos importante, para obligar a los bancos a que paguen por los excedentes de liquidez que depositen en el banco central, el 0,40% negativo, y den más crédito a las pymes.

La compra de deuda soberana y bonos de compañías no bancarias han conseguido que las empresas que necesitan endeudarse lo hagan sin pagar intereses, pues los cobran y las emisiones de la deuda pública son tan baratas que rebajan el coste medio de la deuda global.

Los bancos con excedentes de liquidez prefieren colocarla en el mercado al por mayor y por eso los que tienen hipotecas a tipo variable pagan cada El Objetivo vez menos, porque el Euribor es negativo a corto plazo. Pero no todo es favorable, porque quienes tienen ahorros apenas cobran por su depósitos bancarios y compañías de seguros y fondos de pensiones se ven incapaces de acumular las reservas necesarias para cumplir las promesas de rendimientos futuros que ofrecieron a sus contratantes.
Los más perjudicados son los bancos, porque su margen de intereses se estrecha y ganan menos. Lo dijo con mayor contundencia el presidente de un banco español: "Los tipos de interés negativos están matando a la banca".

En conclusión, lo que pretende el banco Central Europeo es que dejemos atrás el peligro de la deflación y evitar caer en la que Japón sufrió en la denominada "década perdida". Si aumenta la inflación será más fácil pagar la deuda acumulada y la actividad económica podría revitalizarse, aunque sea a costa de penalizar a los pequeños ahorradores y revalorizar el euro contra el dólar. Son remedios impopulares, pero necesarios por un tiempo limitado.