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La economía del cáncer

La última semana de abril se celebró el vigésimo Aniversario del Institut Català d'Oncologia (ICO).
La Vanguardia - Especial Dinero | | 5 min read

La última semana de abril se celebró el vigésimo Aniversario del Institut Català d'Oncologia (ICO). Se organizó un simposio donde uno de los temas fue la sostenibilidad económica del cáncer.¿Y por qué este tema? por la acrecencia de la enfermedad. Se estima que una de cada tres personas en algún momento de sus vidas pasará por un cáncer.

El Dr. Germá Lluch, miembro del comité organizador, me invitó a hablar en calidad de economista, y de paciente, pues también pasé por un cáncer y me trataron con quimioterapia hace ahora tres años.

No es novedad que un economista se adentre en esta disciplina médica. El profesor de Harvard Michael porter participó en el congreso del año 2015 organizado por la American Society of Clinical Oncology, y propuso un método para el cálculo del valor en oncología. valor medido como un ratio: beneficios obtenidos en el paciente (tiempo y calidad de vida, posibilidad de curación, etcétera) dividido por los costes (econíomicos, efectos secundarios, etcétera). Un ratio así permite introducir métricas que ayuden a determinar si un tratamiento merece o no la pena ser administrado. Un 15% de los tratamientos se administran a pacientes que no sobreviven más de dos meses. Pero claro, ¿cuál es el coste de la esperanza?

Es muy duro introducir conceptos económicos y empresariales cuando hablamos de salvar vidas humanas, pero es necesario que abramos este debate porque nos encontramos ante un derecho universal, que va a más, y para el que disponemos de unos recursos limitados.

Durante mi ponencia, expuse una serie de teorías económicas que, bajo mi humilde punto de vista, habrán de ser incorporadas a la gestión de los recursos para luchar contra esta enfermedad.

Hablé sobre la importancia de gestionar expectativas. la satisfacción se mide después de comparar dos magnitudes: lo que se espera (la expectativa) con lo que se obtiene (la realidad). de la diferencia entre ambas surge la satisfacción o la insatisfacción.

Así es en microeconomía, y también a la hora de calcular el beneficio clínico percibido por el paciente. Nos encontramos ante una paradoja difícil. Mejores resultados justifican más recursos públicos pero, al mismo tiempo, aumentan las expectativas de la población. más de dos tercios del total de cánceres se curan. gracias al éxito de la medicina, ya no vamos al médico a que mejoren nuestra salud, sino a que gestionen nuestra inmortalidad. Y eso representa un gran problema para los médicos porque la exigencia a la que están sometidos va más allá de sus posibilidades.

El segundo concepto económico que probablemente nos veremos obligados a incorporar a la oncología es el de relación calidad precio. Los fármacos son más costosos porque son cada vez más personalizados. se están descubriendo soluciones adaptadas a determinados tipos de células malignas. Los ensayos clínicos tienen un coste inasumible si el número de pacientes que van a ser tratados se reduce. Sí, he firmado que cada vez habrá más enfermos, pero si los tratamientos son muy personalizados, el incremento de pacientes no compesa la frangmentación y personalización.

En mercadotecnia el equivalente sería la fragmentación de mercados. Cuando un mercado se fragmenta, el modelo de relación y de negocio debe modificarse. Si hay que cumplir todas las exigencias de la legislación farmacológica actual, el coste económico se dispara. Sólo hay dos soluciones: más dinero o asumir problemas de calidad. es decir, dar por buenos ciertos tratamientos efectivos pero cuyos efectos secundarios no conocemos completamente.

¿Quién asume ese riesgo? El médico no va asumirlo, obviamente. y la Administración tampoco. Así que deberá asumirlo el propio paciente ¿Injusto? desde luego es el que menos sabe, pero él va a recibir el medicamento. ¿Cuál será el rol del paciente en el futuro? Va a cambiar. Seguro.

por último, hablé de inconsistencia temporal. es un término económico que explica por qué determinadas políticas que tienen sentido, dejan de tenerlo en cuanto se alcanza el objetivo para el cual se concibieron. Por ejemplo, una farmacéutica invierte en investigación por el incentivo de las ventas de sus patentes. pero descubierto el remedio, juzgamos inmoral el margen comercial o la no universalidad de la patente. Es una inconsistencia temporal porque antes del descubrimiento, interesaba a todos ese incentivo privado. la única solución pasa porque los estados reserven bolsas de incentivos para determinados descubrimientos, de modo que se sustituya el beneficio privado por una compensación pública.

Finalmente, hablé de coste de oportunidad porque el debate de sostenibilidad económica sería otro si hubiese una auditoría social sobre a qué se destinan nuestros impuestos.