Articles

Innovación colaborativa: lost in translation

La innovación ha dejado de ser un esfuerzo individual. Actualmente, conceptos como redes de innovación o innovación abierta, se han popularizado haciendo que la innovación colaborativa cobre mayor protagonismo.

| | 3 min read

La innovación ha dejado de ser un esfuerzo individual. Actualmente, conceptos como redes de innovación o innovación abierta, se han popularizado haciendo que la innovación colaborativa cobre mayor protagonismo.

La innovación colaborativa tiene muchas ventajas. Por un lado permite a la empresa innovar a menor coste y con menor riesgo ya que estos se comparten y por otro, permite mayores grados de innovación ya que permite agrupar en un mismo proyecto organizaciones con diferentes competencias.

A pesar de estas ventajas, estudios realizados han mostrado que los resultados de estos partenariados son a veces dudosos y que a pesar de la buena predisposición de las distintas organizaciones a colaborar, conseguir una colaboración eficaz es todo un reto.

¿Por qué es tan complicado innovar colaborativamente Las razones son múltiples pero una de sus causas proviene precisamente de una de sus virtudes. Cuando optamos por la innovación colaborativa buscamos partners con distintas competencias.

Grupos multidisciplinares que permitan la deseada «abrasión creativa», mayores grados de disruptividad y en consecuencia la generación de productos o servicios con mayores grados de innovación los cuales difícilmente se podrían conseguir si la organización optara por innovar de manera individual.

Este hecho es un arma de doble filo. Por un lado la capacidad de innovación aumenta pero por otro, conseguir una colaboración eficaz es un reto y a menudo nos enfrentamos a grupos que, a pesar de hablar el mismo idioma, no consiguen entenderse ni trabajar conjuntamente.

Es decir, la búsqueda de mayores grados de creatividad a través de colaboraciones multidisciplinares conlleva mayores grados de diversidad y mayor complejidad. Un estudio realizado por Esade en más de sesenta redes de innovación pudo identificar que en colaboraciones exitosas aparecía una nueva figura: el «intermediario».

Son perfiles híbridos capaces de hablar distintos «lenguajes» y que tienen la legitimidad de los miembros del grupo. Estos «intermediarios» son capaces de conectar diferentes áreas de expertise e integrar distintos conocimientos y curiosamente, una de las herramientas que utilizan es el uso de metáforas ya que a través de ellas, permite sacar a los miembros del grupo de su área de expertise y conectar ideas a través de las metáforas.

Estos «traductores», los cuales normalmente aparecen de manera orgánica, ayudan a crear un vocabulario común, unos significados compartidos en el grupo y una zona común de entendimiento que permite que miembros de diferentes empresas y con distintos conocimientos puedan trabajar conjuntamente.