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¿Hipotecas a tipos negativos?

La Vanguardia | | 3 min read

El presidente Draghi no parece querer por ahora hipotecas a tipos positi­vos, y en el último Consejo, antes de que Esta­dos Unidos aumente sus tipos oficiales, lo dio a entender a medida que los periodistas agu­zaban el ingenio. Algunas noticias fueron de grueso calibre. 

En Portugal dijo que la deflación había sido vencida y Europa no caería en una década perdida, como le ocurrió a Japón. Es lo que sucede cuando los precios de bienes y servicios caen de forma generalizada. Primero, para el presidente del BCE, todos los países de la zona euro están demasiado endeudados (también lo dijo la OCDE), excepto Alema­nia, y debemos alcanzar el objetivo de infla­ción del 2%, pero sin sobrepasarlo, para que los grandes deudores puedan pagar lo que deben (también España). Argentina salió de la suspensión de pagos con tasas de inflación desorbitadas que arruinaron a pensionistas, acreedores y a todos los que tenían ahorros. A partir de septiembre, el BCE dejará de comprar deuda soberana y la de compañías no bancarias. Pero seguirá en el mercado recomprando la que vaya venciendo, y no son bagatelas, sino miles de millones de euros. 

Segundo, alertó a los bancos de que la deu­da soberana tiene riesgo a partir de los bonos de Alemania para abajo. Y cuando los bancos calculan su coeficiente de riesgo ponderado por los activos, no pueden multiplicar por cero la cartera de deuda pública que tengan. Pudo interpretarse que muchos bancos pu­dieron aliviar la cuenta de resultados con las ganancias sin riesgo de la deuda soberana que habían comprado, pero todo tiene un límite. Tercero, un pe­riodista le preguntó si en la zona euro existía el delito de lavado de capi­tales, porque en Letonia el gobernador del Banco Nacional había sido suspendido. Draghi reconoció que lo hay, pero que no existen medios suficientes para controlarlo. Cuarto, si bien los tipos oficiales permanecen iguales, los bancos con exceso de tesorería deben pagar el 0,4% si la depositan en el BCE. Muchos prefieren ir al interban­cario a prestarlo, y el Euribor al que pagamos las hipotecas será por un tiempo negativo. Pero conviene pasar a tipo fijo los contratos de préstamo porque serán pronto positivos. Quinto, Draghi hizo frente a la guerra comercial y la de divisas. Si Estados Unidos aplica aranceles a las importaciones de acero y aluminio, puede desatarse una guerra indeseada, y el BCE va a seguir de cerca el precio del dólar. Por último, un periodista italiano le preguntó qué haría si en Italia los partidos que quieren salir del euro tienen más del 50% de los votos. Contestó que el euro está ahí para quedarse. No le importan las proclamas de los extremistas. Tiene el apoyo de la Comisión Europea y el Parla­mento. La paz se defiende en las trincheras de las ideas.