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Consejo de Navidad

La canciller vuelve a ser una líder pragmática, concentrada en resolver los problemas de las próximas 24 horas
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Angela Merkel ha recuperado terreno en su país después de haber recibido grandes críticas por su discurso idealista a favor de los refugiados. Ahora reclama junto a François Hollande una fuerza de reacción rápida que asegure las fronteras de la UE, la imposición de estrictos controles de llegada y mayores pagos a Turquía para que atienda a los refugiados.

El giro de Merkel es forzado por la tensión de seguridad en toda Europa. Desde la noche de Bataclan cunde la alarma y hace muy difícil ser partidario de los refugiados en masa. Ya no se censura frontalmente al primer ministro húngaro. La canciller vuelve a ser una líder pragmática, concentrada en resolver los problemas de las siguientes 24 horas.

Su balance de 2015 es el de un período turbulento, que ha puesto a prueba la solidaridad comunitaria. Del millón y medio de refugiados llegados al continente en los últimos doce meses, Alemania ya ha acogido un millón. La propuesta de Berlín de que los demás Estados miembro reciban a 160.000 entre todos sigue sin aplicarse. Nada que ver con el poder germano en cuestiones económicas y financieras.

De la tradicional cumbre de diciembre que hoy termina en Bruselas, Merkel no espera grandes acuerdos, sino divergencias y divisiones. Los asuntos encima de la mesa no permiten soluciones sencillas: la crisis de refugiados, que pone en cuestión la libre circulación iniciada por el acuerdo de Schengen, la situación de Siria, la respuesta ante los ataques terroristas, las sanciones a Rusia o los avances en el gobierno económica de la zona euro.

Los británicos, por su parte, han hecho otro intento de explicar bajo qué condiciones se quedarían en la UE si ganan su referéndum. El español Rajoy acudirá a Bruselas con la mente puesta en una campaña de áspero final para su persona e incierto resultado de gobierno. Pero nuestra economía ya no es un quebradero de cabeza para la zona euro y a partir del 2026 se puede aspirar a influir de nuevo en una Europa insegura y titubeante.