Acuerdo de la OMC, ¿gana EE.UU?
El pasado viernes día 6 se firmó en Bali, Indonesia, el acuerdo que puede reavivar las transacciones internacionales. Se trata del acuerdo de la OMC para liberalizar los intercambios internacionales, especialmente los de alimentos.
Las negociaciones no fueron fáciles porque existían intereses contrapuestos. Las grandes crisis suelen terminar en una crisis bancaria que todavía se está reconduciendo en Europa, pero que ya se ha resuelto en Estados Unidos y en los intentos de blindarse ante la competencia internacional, que es un conflicto mucho más serio.
Ya ocurrió en la crisis del año 1929, cuando los países se defendieron levantando barreras aduaneras, controles burocráticos y todos los medios que tenían a su alcance para impedir que otros países penetraran en sus mercados y aumentaran el imparable paro, mientras intentaban conquistar los mercados de los países que todavía estaban abiertos a los intercambios comerciales.
Tenemos numerosos casos de rebrotes proteccionistas en los peores momentos de esta crisis. En la reunión del G-20 de Londres, la primera a la que asistía el recién nombrado presidente Barack Obama, Estados Unidos reavivó, afortunadamente sin éxito, una serie de medidas que limitaban las exportaciones de productos metalúrgicos a su territorio. Al fin y al cabo, la economía que domina el comercio mundial de alimentos no podía imponer limitaciones al libre comercio, pues su tejado es de cristal.
En Indonesia, la confrontación se centró en la pugna entre Estados Unidos e India, y de nuevo la disputa se basó en el comercio de alimentos. India tiene un programa de acumulación de una parte de sus cosechas para alimentar a su población más pobre mediante subsidios, de manera que no queden habitantes con hambre porque no puedan pagar los alimentos básicos.
La OMC fracasó en la llamada Ronda de Doha, y en esta ocasión era muy difícil que cediera el gran exportador mundial de alimentos, EEUU. Los estadounidenses no podían aceptar que se concedieran subsidios (que no permiten las reglas de la OMC) para dar de comer a las poblaciones más pobres del mundo.
Finalmente, se llegó al mejor acuerdo posible. India mantendrá durante 4 años reservas de alimentos que se distribuirán periódicamente mediante subsidios que rebajarán los precios internos para que los pobres pudean comprarlos, y EEUU intentará que sus productos tengan libertad de comercio.
Un buen año
El año 2013 puede terminar como el de las grandes alianzas internacionales. Se ha firmado la Alianza del Pacífico, que incluye a México, Colombia, Perú y Chile, cuatro países cuyo ritmo de crecimiento supera al de Brasil. Debe revisarse Mercosur, pues tiene una vida lánguida y la Unión Europea y Estados Unidos llevan meses negociando un gigantesco acuerdo de Libre Comercio, difícil de concluir porque Europa tiene una política agraria que no aceptan los estadounidenses.
La UE no puede recuperar el crecimiento si el comercio mundial de bienes y servicios no se refuerza. No existen indicadores precisos, pero es muy difícil que el núcleo central del Viejo Continente pueda recuperar la senda de crecimiento si el comercio mundial no crece, en volumen, por encima del seis por ciento.
Recientemente, el Banco de Inglaterra señaló que el mejor indicador del nivel global de transacciones, medido por las compras anticipadas de los departamentos de aprovisionamiento de las empresas industriales, es el denominado índice PMI de productos manufacturados (por la referencia en inglés, "Global PMI Exports Index"), según la fuente de Markit (Londres). El actual ejercicio puede terminar con un crecimiento del diez por ciento sobre el año anterior.
No todos se van a beneficiar de la expansión, pues China, Alemania y Estados Unidos son beneficiarios directos del aumento del comercio mundial, pero España disfruta ya de un mejor entorno para sus crecientes exportaciones.
Se espera mucho del nuevo pacto de la OMC. Quizás un volumen de intercambios próximos a 730.000 millones de euros y millones de nuevos empleos. Pero es necesario reconocer que cuando en Europa se creó el Mercado Único, el Informe Cechetti estimó un fuerte crecimiento del Producto Interior Bruto y la expansión de los intercambios dentro de la gran zona.
El crecimiento real fue inferior al esperado, pero los datos revelan que aumentaron considerablemente los intercambios dentro de la UE. En conclusión, el aumento del comercio mundial induce el crecimiento de la actividad económica y, con algún retraso, aumenta también el empleo. Gana especialmente Estados Unidos.