Explicar la caída del aprendizaje por cuartiles socioeconómicos en PISA 2025 a partir de los cambios metodológicos
Lucía Cobreros Vicente, Marc Colomer, Eudald Correig-Fraga, Lucas Gortazar, Isaac Sayol
23 Sep, 2026
Working paper en colaboración con Innovamat Research Lab
El Volumen I de PISA 2025 (OCDE, 2026a) señala que la brecha socioeconómica se redujo entre 2022 y 2025 porque el alumnado aventajado fue el que más empeoró: «un nuevo fenómeno de estudiantes de familias acomodadas con dificultades académicas». Sin embargo, este patrón se explica por los cambios en cómo se calculó el índice de estatus económico, social y cultural (ESCS) en 2022 y en 2025, no por cambios en el rendimiento del alumnado: en la edición de 2025, el índice de posesiones en el hogar eliminó los ítems relacionados con libros, los más asociados al rendimiento, y los sustituyó por ítems de condiciones de vida menos correlacionados con el aprendizaje, cambiando así qué estudiantes se clasifican en el cuartil socioeconómico superior. Al calcular un índice ESCS armonizado alternativo que garantiza la comparabilidad entre años, la brecha en matemáticas entre el cuartil superior y el inferior aumenta 1,6 puntos en los 36 sistemas de la OCDE, en lugar de la caída de 11 puntos que recoge la OCDE (2026a). En la práctica, esta reclasificación implica que el número de países con una reducción estadísticamente significativa de la brecha en matemáticas entre los cuartiles superior e inferior del ESCS pasa de 19 a uno. La reducción publicada también se atenúa sustancialmente en ciencias y lectura, y esta atenuación es robusta a distintas especificaciones. Al ampliar el análisis al periodo 2015–2025, observamos que la brecha real de aprendizaje según el ESCS se mantuvo, en líneas generales, estable, y en todo caso se amplió ligeramente durante la última década.







