Jorge Sicilia (BBVA) en Esade: “La globalización no va a desaparecer, sería un coste inasumible”
“Está habiendo desacoplamiento y regionalización, pero la globalización no va a desaparecer, sería un coste inasumible. Lo que sí va a hacer es mutar, el mundo no va a poder volver a donde estaba”, ha afirmado Jorge Sicilia, economista jefe del Grupo BBVA y director de BBVA Research, durante su intervención en la sesión ‘Cadena de valor: resiliencia versus optimización', organizada por el Centro de Gobierno Corporativo de Esade y EsadeGeo. En el encuentro, enmarcado dentro del III Ciclo de conferencias “La geopolítica en la agenda del Consejo de Administración”, también han participado las consejeras María Eugenia Girón y Ana García Fau, quienes han coincidido en que no todas las cadenas de valor presentan la misma fragilidad y que el contexto actual genera riesgos, pero también oportunidades.
“Las cadenas de valor de las empresas son la configuración más eficiente para optimizar sus procesos de producción y cualquier cambio en su diseño supone un impacto en la cuenta de resultados, por eso les cuesta tanto modificarlas”, ha señalado Jorge Sicilia, para quien “esta circunstancia explica por qué han sido necesarios muchos shocks, durante mucho tiempo para que las empresas se planteen su rediseño e inviertan en resiliencia”.
Según Sicilia, estos shocks, que comenzaron con la crisis financiera de 2008 y que se han extendido hasta la guerra arancelaria de la segunda Administración Trump, continuarán impulsados por diferentes fuerzas derivadas de la situación geopolítica, el proteccionismo de las políticas comerciales e industriales, la propiedad y gestión de los insumos y el desarrollo tecnológico. Aún así, ha insistido en que el comercio mundial seguirá funcionando: “El comercio no se ha roto, está cambiando de estructura. Las exportaciones y las importaciones se mantienen, pero la forma en que se articulan esas relaciones está evolucionando”.
Países conectores y vulnerabilidad relativa
En este contexto, el economista jefe del Grupo BBVA y director de BBVA Research, ha destacado el creciente papel de países conectores, percibidos como neutrales, como México o Vietnam, que están llamados a convertirse en nuevos conectores globales, y a ganar peso en el comercio internacional. “La regionalización del comercio no implica necesariamente cadenas más cortas; de hecho, pueden volverse más largas, pero también más resilientes al depender de menos focos de tensión”, ha explicado antes de puntualizar que estos países no emergen de la nada: “Para convertirse en actores relevantes necesitan capital humano, capacidad industrial y estructuras que permitan integrarse en el comercio global”.
Aquí ha diferenciado entre los dos principales modelos de cadenas de valor: las “araña”, donde cada componente procede de un país distinto y se ensambla en un único lugar, y las “serpiente”, en las que la producción avanza de un país a otro, incluso regresando en algunos tramos. “En las primeras, si un proveedor falla es relativamente sencillo encontrar sustituto; son estructuras más diversificadas”, ha señalado. En cambio, “las cadenas tipo serpiente dependen de una secuencia rígida. Una disrupción en un solo punto puede detener todo el proceso productivo”, advierte además de recordar que este modelo es especialmente vulnerable a los shocks geopolíticos y logísticos.
Herramientas para el consejo
Por su parte, la consejera María Eugenia Girón ha coincidido con Sicilia al destacar el impacto de la incertidumbre geopolítica en el valor de las compañías: “La volatilidad en los mercados es enorme”, pero “también hay efectos positivos, algunas empresas se han beneficiado de los aranceles, que han impulsado las ventas en sus propios mercados y en mercados sin esas barreras”. Luego, en relación a las herramientas para los consejos, ha destacado “la importancia de trabajar de forma dinámica con modelos de riesgos para minimizarlos” y apoyarse en asesores y terceros, así como en la colaboración público-privada.
A continuación, la consejera Ana García Fau ha subrayado la importancia de conocer en profundidad la cadena de valor del sector en el que opera cada compañía: “Es crucial entender muy bien cómo funciona la cadena de tu industria”, ha afirmado. También ha señalado que la complejidad del contexto actual ha transformado la gestión y el trabajo del consejo: “Nunca habíamos manejado tantos escenarios, tantos análisis y tanta planificación. La incertidumbre es mayor que hace unos años y, frente a ella, lo mejor es que trabajemos con más escenarios”. Por ello, considera fundamental que los consejos también cuenten con experiencia adecuada y con apoyo externo especializado: “No todo el conocimiento puede estar in house”.
En la sesión también han participado Mario Lara, director del Centro de Gobierno Corporativo de Esade, encargado de la bienvenida, y Ángel Saz-Carranza, director de EsadeGeo, que ha ejercido como moderador.