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Volatilidad en las bolsas

Suplemento Dinero de La Vanguardia | | 3 minutos de lectura

Se dice que una bolsa es volátil cuando tiene fluctuaciones. En términos más precisos se mide por el ViX, también denominado índice del miedo. Mide las acciones del índice S&P 500 que se venden a futuro en la Bolsa de Chicago. Actualmente oscila en torno a 32 y la media es 12. En lo que va del año, el Ibex 35 ha perdido un 4,83%, pero para toda Europa, el Stoxx 600 se ha dejado un 11,57%. Peores han sido los resultados de esos meses para el Nasdaq, que pierde cerca del 25%, y el S&P 500 se deja cerca de un 16%. Se decía que las criptomonedas son inmunes a la inflación y a las guerras. El bitcoin ha caído por debajo de 30.000 dólares por primera vez desde julio del 2021 y ha perdido más del 50% desde su máximo del pasado noviembre.

¿De dónde procede la volatilidad? Podría resumirse en seis factores, de distinto calado. El primero, la invasión injustificada de Rusia a Ucrania. El segundo, la inflación, que en noviembre fue ya del 9% en Estados Unidos, lo que no ocurría desde hacía 40 años. Tercero, el coste de la energía, que se ha triplicado en un año en varios países. Cuarto, la ruptura de las cadenas de suministros, que dejaron sin chips a las fábricas de automóviles. El quinto, el encarecimiento de los alimentos, pues Ucrania y Rusia eran los grandes exportadores de trigo y otros cereales. El sexto, el aumento de los tipos de interés, pues los bancos centrales, para reducir la inflación, aumentan los tipos oficiales. En el caso de Estados Unidos, pretenden llevar el precio del dinero al 2,75% al terminar el año y además aplicar las más duras restricciones, drenando la liquidez de Wall Street. Están vendiendo todos los activos financieros que compraron en la época del dinero fácil, a razón de 95.000 millones al mes, hasta llegar a 9,5 billones, si la economía lo resiste.

Los países de la UE se rearman; Alemania, con 100.000 millones de euros y luego el 2% del PIB. Una parte puede crear empleo, pero mejor habría sido dedicarlos a mejorar el Estado del bienestar. Quizá por eso el presidente del Bundesbank pide que el BCE aumente los tipos de interés a partir de julio, pues es ya la hora de bajar la inflación. De hecho, el 30 de junio, el BCE terminará con las subastas de liquidez que ofrecía a los bancos al 0%. Prometió en la sesión del 14 de abril que también finalizaría el programa de financiación de la pandemia, de 1,85 billones, pero los bonos que llegaran a vencimiento los recompraría hasta el 31 de diciembre del 2024. El Euribor, tras seis años en negativo, empieza una carrera al alza, y los que tengan deudas a tipo variable pagarán cuotas más elevadas. Para concluir, las empresas que cotizan en bolsa han tenido buenos resultados y los dividendos pueden mejorar las expectativas. No es la hora de la renta fija. Lo deseable es que la horrible guerra termine pronto y se recupere el comercio mundial.