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An Inspiration Break with Ignasi Carreras

Ignasi Carreras, profesor asociado del Departamento de Dirección General y Estrategia de ESADE y director del Instituto de Innovación Social de ESADE, comparte con nosotros sus experiencias y motivaciones.
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"Tengo la suerte de estar en ESADE, en contacto con alumnos muy brillantes por la capacidad que tienen de dar lo mejor de sí mismos en su vida, y esto creo que me inspira."

 

¿Por qué decidiste dedicarte a la investigación y centrarte en la dirección estratégica y la responsabilidad social corporativa?
No decidí dedicarme a la investigación. Soy ingeniero industrial y en la primera etapa de mi vida me dediqué a investigar sobre temas de ahorro energético en la UPC, porque quería aportar soluciones a retos que tenía planteados nuestra sociedad.

 

¿Cómo te convertiste en profesor universitario y cómo llegaste al Instituto de Innovación Social de ESADE?
Después de trabajar muchos años como directivo en una ONG, vi que era importante compartir la experiencia que tenía, ayudar a otros que estaban empezando o desarrollando su nueva labor directiva, y la formación era una de las formas que tenía para poderlo hacer.
Estoy en ESADE porque entiendo que es una escuela de formación de directivos de empresa, pero también del tercer sector, de la Administración pública, y me interesa que en este mundo haya directivos que sean responsables y se comprometan con la sociedad.
Cuando me incorporé a ESADE en septiembre de 2006, empecé desarrollando un centro que inicialmente se centraba en todo lo que eran instituciones no lucrativas. A los dos meses, me dijeron: "¿Por qué no incorporas algo más de lo que estamos haciendo en ESADE para transformar la sociedad?" Entonces, con otros profesores de ESADE, creamos el Instituto de Innovación Social, que empezó su andadura en 2007.
Inicialmente, queríamos trabajar en todo lo que era liderazgo, gestión de ONG, responsabilidad social corporativa, y también incorporamos aspectos de emprendimiento social.

 

¿Qué aspectos de tu actividad en ESADE te apasionan más?
Lo que más me gusta es dar clases a personas motivadas para contribuir a transformar la sociedad. Todos los programas de formación de directivos de ONG o las asignaturas de responsabilidad social de la empresa que impartimos en distintos programas oficiales de ESADE me gustan. Tengo una asignatura en el Grado en Dirección de Empresas-BBA, Estrategia II, y la verdad es que me lo paso muy bien porque estoy en contacto con los jóvenes, que es algo distinto, y porque también entiendo que soy un tipo de profesor diferente, que intento que se cuestionen muchas cosas.

¿De dónde sacas la inspiración cuando buscas ideas?
Creo que tenemos hemos de procurar buscar la inspiración constante en la mente. Cuando realmente necesito un momento de más inspiración, recurro a aquellos centros internacionales de referencia y trato de ver qué es lo que apuntan para el futuro. Y también recurro a aquellas personas que con frecuencia pasan por situaciones difíciles y, sin embargo, son capaces de abordar el futuro con mucho optimismo, porque me orientan hacia dónde tenemos que ir.

 

¿Qué haces cuando necesitas desconectar?
La verdad es que no hay demasiados momentos en que necesite desconectar porque suele gustarme lo que hago e intento no quemarme y buscar inspiración. Creo que hay tres fuentes importantes: una es la inspiración espiritual, que cultivo regularmente; la segunda son las actividades deportivas, de tiempo libre, al aire libre, que también practico cada día, y la tercera es estar con mi mujer y con las personas que amo.

 

¿Cuál es tu mayor sueño como académico dedicado a la responsabilidad social y a la dirección estratégica?
Ha llegado un momento en que no me interesan los grandes proyectos, sino poder responder desde mis posibilidades a los retos que se plantean cada día. Para mí, el gran sueño es no perder la ilusión de poder contribuir a que las personas tengan una vida más digna y persuadir a muchas personas más en ESADE y en las demás organizaciones en que colaboro para que ello sea factible.

¿En qué frase, canción, libro o película piensas a menudo?
He leído de nuevo dos libros: la autobiografía de Nelson Mandela, que creo que nos ha marcado a muchas personas, y La ciudad de la alegría, en que personas con una situación muy desesperada en Calcuta son capaces de aportar lo mejor de sí mismas, en un contexto muy complejo.

 

Durante años, me ha inspirado mucho estar en contacto con situaciones difíciles, en los numerosos países donde he viajado, donde me he encontrado con personas capaces de afrontar estas situaciones con mucho coraje y con un sentido muy solidario. Ahora esto lo encuentro en otros contextos. Tengo la suerte de estar en ESADE, en contacto con alumnos muy brillantes, que lo son no tanto por su brillantez académica, sino por la capacidad que tienen de dar lo mejor de sí mismos en su vida, y esto creo que me inspira.