España, entre los 20 mejores países del mundo para hacer negocios por su bajo riesgo geopolítico
España se encuentra en el top 20 de países del mundo con mejores perspectivas para hacer negocio, con una nota de 7,12 sobre 10, según el informe “Riders on the storm: measuring and managing nonmarket risks”, elaborado por EsadeGeo y FTI Consulting España, que evalúa los principales riesgos no comerciales y geopolíticos de 125 países del mundo y recoge las percepciones de los directivos de las principales compañías multinacionales españolas.
El resultado se ha obtenido a partir de la construcción de un índice de riesgos no comerciales (Nonmarket Country Index), elaborado a partir de criterios cuantitativos y cualitativos que recogen riesgos en torno a infraestructuras, sostenibilidad de la economía y la situación sociopolítica. Entre 2011 y 2018 –periodo de tiempo que abarca este análisis– la puntuación de España en el apartado sociopolítico experimentó una recuperación en ‘U’, reflejando un deterioro de la situación política hasta 2014, para volver a recuperarse en los cuatro años siguientes. En cambio, la nota en materia de infraestructuras ha experimentado una tendencia ascendente a lo largo de todo el periodo recogido por el índice. En agregado, España ha sido capaz de incrementar su puntuación en riesgos geopolíticos y no comerciales durante los últimos cinco años de forma consecutiva.
Según el índice de EsadeGeo y FTI, los países con mejores condiciones para hacer negocios son Países Bajos, Alemania y Hong Kong, con notas de 8,47, 8,33 puntos y 8,11 puntos sobre 10, respectivamente. En cuarta posición se encuentran los Estados Unidos, que desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y durante su mandato ha retrocedido en posiciones, hasta los 7,94 puntos.
Cómo identificar y gestionar los riesgos no comerciales
“La viabilidad de la estrategia corporativa de las empresas depende cada vez más de su capacidad y precisión para evaluar y enfrentar riesgos no financieros o comerciales y que van desde el cambio climático hasta la ciberseguridad, pasando por la guerra comercial y la inestabilidad política”, ha comentado Juan Rivera, senior managing director de FTI Consulting. En el caso de las empresas españolas internacionalizadas, Ángel Saz-Carranza, director de EsadeGeo y profesor del Departamento de Dirección General y Estrategia de Esade, ha señalado que “existe aún mucha heterogeneidad en la manera como se gestionan estratégicamente los riesgos no comerciales, desde las unidades de riesgos, asuntos públicos, comunicación, responsabilidad social, inversiones o regulación”, algo que, en su opinión, “sugiere que todavía hay mucho por aprender, comparar y madurar en este ámbito”. En este sentido, “el índice de EsadeGeo y FTI ilustra cómo los países pueden retroceder o avanzar en cuanto a riesgos no comerciales, mostrando claramente tendencias y puntos de inflexión”, ha añadido.
¿Qué riesgos geopolíticos preocupan más al IBEX 35?
Como parte de la elaboración del índice de EsadeGeo y FTI, se han llevado a cabo una serie de entrevistas cualitativas con directivos españoles de compañías multinacionales que cotizan en el IBEX 35, principalmente de los sectores de las telecomunicaciones, la energía, la construcción, las infraestructuras y los seguros, que han identificado cuatro grandes fuentes de riesgos geopolíticos: la gobernanza del comercio, los regulatorios, los políticos y los relacionados con la ciberseguridad.
En el primer bloque, los motivos de preocupación más citados han sido las sanciones aplicadas por los EE. UU., el incremento unilateral de aranceles y represalias por parte de las economías mundiales. Más concretamente, se han referido a aquellos aranceles y represalias que se dan por sorpresa, ya que pueden afectar a los negocios como daños colaterales en el enfrentamiento entre dos entidades soberanas.
En cuanto a la posibilidad de un nuevo tsunami regulatorio, las materias más citadas por los directivos son regulaciones en materia de cambio climático, gobernanza digital y gestión de datos e información, por su calado en todos los sectores productivos y mercados. Uno de los aspectos que generan mayor inquietud es la posibilidad de que existan regulaciones a distintas velocidades entre mercados. El estudio destaca el caso particular de la UE, que está adaptando proyectos de leyes en materias como la transición energética, la protección de datos y la gestión cibernética a la legislación.
Los directivos entrevistados transmitieron su preocupación por la fragilidad creciente del entorno político, no solo limitado al caso español. Así, se habla de incertidumbre política en las economías desarrolladas, la polarización y el malestar social en Latinoamérica y del auge del autoritarismo y la competencia regional en Oriente Medio y el norte de África. La percepción general transmitida por todos ellos es que ya no hay nada seguro, y que la regulación que afecta a las importaciones y exportaciones pueden cambiar de un día para otro.
Finalmente, la ciberseguridad supone una preocupación para todos los directivos entrevistados, más concretamente lo relativo a las brechas en la seguridad de los datos. Con la irrupción de la pandemia, gran parte de la actividad presencial corporativa se ha trasladado al ámbito digital, por lo que se ha vuelto prioritario para las empresas conseguir protección frente a los ciberataques.