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Todos hablamos alemán

Los comicios de mañana en Sajonia Anhalt pueden complicar más las cosas a las huestes de Merkel
ABC | | 3 minutos de lectura

Desde hace tiempo, la verdadera relación especial de Estados Unidos no es con el Reino Unido sino con Alemania. La Administración Biden se fía por completo del liderazgo de la canciller Angela Merkel, tanto en su país como en el puente de mando de la Unión Europea. Paul Lever, antiguo embajador británico en la capital alemana, publicó hace unos años 'Las reglas de Berlín', un libro en el que describía con resignación el enorme peso político y económico adquirido por sus anfitriones: «todos hablamos alemán», decía el diplomático en la apertura de su obra. Por eso conviene seguir al milímetro la salida de Merkel de la política y los compases previos a las elecciones generales de septiembre. Aunque la CDU sigue teniendo posibilidades de ganarlas por un margen pequeño, esta vez los verdes aspiran a la cancillería y encabezan muchas encuestas.
No obstante, su candidata, Annalena Baerbock, una joven diputada sin experiencia de gobierno, ha perdido fuerza una vez ha sido sometida a un fuerte escrutinio de los medios de comunicación. Baerbock ha subrayado su apuesta por una política europea reforzada frente a China y Rusia y más integración en cuestiones migratorias, tal vez para contrarrestar la pulsión nacionalista de su formación. A la candidata verde le favorecen los problemas internos de la CDU, que por ahora no permiten despegar a Armin Laschet, discípulo predilecto de la canciller. Los comicios de mañana en Sajonia Anhalt, un Land del Este que mira al pasado, pueden dar la victoria a la AfD y complicar más las cosas a las huestes de Merkel. La CDU ha anunciado que mantiene su política de no pactar con la ultraderecha. La pregunta es cómo afectaría este eventual revés al centro-derecha en el plano nacional. Es posible que, a pesar de todo, en septiembre Laschet consiga ganar por la mínima, gracias a su combinación de fiabilidad y buena conexión con el votante de a pie, fiel al estilo de Helmut Kohl. Si no es así, debemos prepararnos para que el partido de la nueva canciller Baerbock apueste por no mantener la línea europeísta de Angela Merkel.