Perturbaciones desde China: Evergrande no tiene liquidez
La compañía inmobiliaria más endeudada del mundo, Evergrande, tiene que hacer frente a las deudas (algunas en dólares), que tienen vencimientos tan cortos como este próximo jueves ylos siguientes días. En Occidente no es posible financiar inversiones que necesitan meses de maduración y hacerlo con deuda de baja calidad y recurriendo a instrumentos a muy corto plazo. El caso de China es muy distinto. Se trata de un sistema financiero de “mando y ordeno” y tiene suficientes recursos para resolver las crisis de deuda de los promotores o constructores inmobiliarios. Tenemos antecedentes de perturbaciones financieras en China que se resolvieron con mano dura, pero eso no quiere decir que no exista el riesgo de contagio. Lo que sí podemos aventurar es que no estamos ante una situación de “Un Lehman en China”, pero hemos vivido situaciones que se aproximaron a una quiebra del sistema financiero mundial. La Administración norteamericana está preparada (la Reserva Federal y el Tesoro).
En junio de 2015, las Bolsas de todo el mundo se plantearon si China podría entrar en otra quiebra como la del banco de inversiones norteamericano, Lehman. El Banco Central de China (el Banco del Pueblo) tomó las decisiones que pudieran salvar las bolsas de Shanghái yShenzhen. Porque millones de inversores particulares habían especulado con lo más peligroso, que es tomar prestadas acciones con la esperanza de que bajarán de precio y podrán devolver loque tomaron prestadoy ganar enormes sumas.
Otras prácticas arriesgadas se añadieron a las anteriores, como no tomar prestadas las acciones o hacerlo sin dinero efectivo hasta que tuvieron que rescatarse. El mundo recuperó el pulso, pero las turbulencias que ha creado Evergrande son de una magnitud desacostumbrada. De hecho, el regulador de China, preocupado por el endeudamiento del sector inmobiliario, en agosto del pasado año, según Robert Arms trong, de Financial Times, el gobierno central impuso tres “líneas rojas” alos balances de situación de las inmobiliarias y los promotores de viviendas. La primera estableció que la deuda total sobre los activos no podía estar por encima del 70%; la segunda, no menos importante, que la deuda neta sobre el capital tangible debía ser inferior al 100% y la tercera, la que más duele ahora mismo: que la relación entre el dinero en efectivo y la deuda a corto plazo tenía que ser al menos de uno.
Incertidumbre
Las inmobiliarias que no cumplieran con estos tres factores ya no podían aumentar su deuda. Evergrande incumplió las tres condiciones en junio de este año. Posiblemente el factor clave fue que para hacer frente a una deuda de 240.049 millones de yuanes sólo disponía de 86.722 millones (un 36%). Multitud de compradores que anticiparon el valor de los apartamentos y pisos no dejan de pedir una solución ante la incertidumbre en que viven. La compañía está registrada en Islas Caimán y tiene los estados financieros no auditados, pero pueden consultarse para establecer los ratios anteriores. Cotiza en Bolsa y tiene emisiones de deuda de muy baja calidad crediticia, por la que paga unos tipos de interés más propios de la impagable. El Banco del Pueblo (el banco Central de China) viene tomando medidas para sanear las compañías demasiado endeudadas. Un grupo de bancos estatales podría tomar participaciones y sanear la deuda a muy corto plazo (por ejemplo, la que vence esta misma semana), pero se trata de magnitudes que incluso para China son gigantescas. Las Bolsas han empezado a descontar esas perturbaciones. La más sensible fue la de Hong Kong, que conoce bien a la compañía. Las acciones de Evergrande han perdido un 85% en lo que va del año, pero tiene todavía activos en otros sectores. El lunes 19, S&P 500 cayó un 1,7%, la peor sesión desde el mes de mayo. La bolsa tecnológica Nasdaq cedió un 2,2%. En Europa, el Dax (ahora con 40 valores) registró una caída del 2,3%.