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La revolución de la "Banca exponencial"

La “Banca Exponencial” la definió el presidente de BBVA, Francisco González, en la Cumbre de Singapur (16 de Septiembre)
Expansión | | 5 minutos de lectura

La “Banca Exponencial” la definió el presidente de BBVA, Francisco González, en la Cumbre de Singapur (16 de Septiembre). Se trata de la banca que utiliza los soportes de las nuevas tecnologías para una nueva forma de mantener relaciones con los clientes, mejorar la gama de servicios y la calidad de éstos.  En definitiva, las nuevas tecnologías son las que propician esta nueva revolución de los servicios bancarios, y para Francisco González se trata de los teléfonos inteligentes, los “Datos en la Nube” (Cloud Computing), la inteligencia artificial, el Internet de las cosas (IoT), y la Biometría, entre otras. Todas ellas hacen posible que se reduzcan los costes operativos y se mejore el servicio a los usuarios y clientes.

Santander trata de seguir el nuevo rumbo de BBVA y espera pasar de 15 millones a 30 millones de clientes digitales en dos años. Para BBVA, la “Banca Exponencial” debe basarse en disponer de plataformas tecnológicas propias, aunque pueden ser compartidas con otros (no necesariamente rivales). En los nuevos sistemas que se están creando, Francisco González plantea dos requisitos básicos: tener una reputación excelente, basada en la prudencia y la integridad, y no pueden existir conflictos de intereses. 

Según Expansión, BBVA compró el 30% de un banco en internet (Atom Bank UK) y antes lo había hecho en Estados Unidos para préstamos concedidos también desde internet. En su conferencia de Singapur, Francisco González calificó el mercado actual como una serie de nuevos territorios que los bancos deben explorar, porque cientos de nuevos negocios que están en la frontera de la banca disponen ya de las “tecnologías exponenciales” (las que permiten que el negocio crezca en forma más que proporcional) y se trata de los gigantes  que buscan nuevos negocios, como Google, Amazon, Facebook, Apple y otros. En sus propios términos “(…) esos gigantes no tardarán en trazar nuevas vías en el que había sido el territorio propio de la banca”.

Junto a la amenaza de los gigantes de la tecnología, el presidente de BBVA apuntó hacia la proliferación de pequeñas entidades (las “fintech” o especialistas en nuevas tecnologías), que no tienen redes de oficinas de tejas y ladrillos, sino redes de clientes en internet. Para la banca ningún enemigo será pequeño, porque todos atacarán los flancos más débiles de las grandes entidades bancarias.

Algunos casos ilustrativos

Un exportador de Pozuelo de Alarcón vendió a un cliente de Argelia. Por precaución, pidió hacerlo mediante un crédito documentario irrevocable, de un banco internacional de primera fila y pagadero en las oficinas de un banco español. Se expidió la mercancía, pero no pudo cobrar contra la entrega de los documentos, porque el Banco Central de Argelia no tenía divisas convertibles. Un banco por internet podría haberle advertido de lo que podía sucederle, aunque finalmente pudo cobrar el importe de la exportación.

En Alemania, con tipos de interés negativos y la ridícula remuneración de los depósitos de los clientes, millones de jubilados buscan remuneraciones para lo que han ahorrado en su vida. La mayoría, según Financial Times, huyen de las acciones y bonos de la bolsa. Una “fintech”, denominada Savedo,  les abre cuentas de ahorro y a través de un banco de Portugal, que paga el 1,65% anual, los jubilados reciben la remuneración que esperaban.

En Berlín, una pequeña entidad de crédito por internet concede préstamos a pymes y en Munich, Fidor Bank hace uso de las redes sociales para hacer banca por internet.  La revolución se extiende a las transferencias de efectivo instantáneas. La primera, según FT, fue la que se produjo entre Edmonton (Canadá) y Reise Bank de Alemania. Lo vaticinó el presidente del BBVA: los intermediaros que trabajan desde internet y las redes sociales llegarán a ser competidores de la gran banca.  Y eso ocurre ya en Alemania, que tiene una red de más de quinientas cajas de ahorro sólidas, rentables y eficientes, que han de competir con las pequeñas “fintech”.

Hasta ahora las transferencias bancarias habían sido un buen negocio para la banca. El aumento de las compras por internet debería engrosar los ingresos de los bancos, pero los pagos por los móviles y la difusión de las compañías del estilo PayPal y Amazon son una competencia creciente.
Es posible que, si se aprobara la Unión Bancaria y los tipos de interés dejaran la zona de los productos negativos, los depósitos bancarios podrían defenderse de la nueva competencia, pero en cuestiones bancarias es muy difícil poner puertas al campo. Y el modelo alemán puede extenderse fácilmente a España.