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El tamaño importa

La Vanguardia | | 3 minutos de lectura

En el año 2000, 40 de las compañías con más valor en bolsa eran europeas. Ahora solo quedan 15 (The Economist).Y en el ranking
mundial solo una es verdaderamente grande. En EE.UU., las grandes compañías las dirigen sus fundadores, pues son jóvenes. En Europa tienen el poder otras generaciones. En China, las empresas estatales fueron clausuradas y se dio vía libre a los empresarios. Ahora tienen los gigantes que compiten en todos los sectores avanzados.

La UE rechazó la creación de grandes compañías industriales. Se opuso al proyecto de fusionar dos gigantes de la industria pesada: Siemens y Alsthom. Airbus recibió subvenciones, pero fragmentando la producción en varios países. A mayor tamaño, mayor capacidad para innovar y crear nuevos empleos. Es el modelo que predomina en el denominado Valle del Silicio, en California, donde las universidades y las escuelas politécnicas innovan y desarrollan nuevos sistemas y productos para las compañías más innovadoras.

Pero cuando se trata de investigación en biología, lo que importa es el talento. En el año 2018 (cuando todavía no conocíamos la existencia de la covid), un investigador de la Universidad de Maguncia dio una conferencia en Berlín ante un auditorio de epidemiólogos. Los doctores Ugur Sahin y Özlem Türeci (que son matrimonio) se atrevieron a lanzar un reto a los expertos en biología. Ellos tenían una empresa, BioNTech, que pudo desarrollar una vacuna basada en la tecnología denominada RNA mensajero, aunque ellos se dedicaban a investigar sobre el cáncer. En enero del 2019 China anunció la existencia de un nuevo virus en la ciudad de Wuhan, que fue confinada. El resto es historia.

Pero BioNTech consiguió en pocos meses desarrollar la vacuna que el mundo necesitaba. No tenían capital suficiente, pero ofrecieron al gigante de EE.UU., Pfizer, explotar sus patentes para desarrollar una vacuna con una eficacia del 90%. Los creadores eran dos turcos de segunda generación que se conocieron cuando estudiaban en Maguncia. El gigantesco volumen de los capitales de su socio les permitió abastecer a todo el mundo.
Europa no tiene gigantes industriales porque sus empresas se dedican a las industrias que pertenecen al pasado. Dominan los mercados de seguros y de telecomunicaciones, mientras que EE.UU. lo hizo en inteligencia artificial, comercio electrónico y la producción de procesadores electrónicos. Samsung está ampliando sus fábricas de procesadores y también lo hacen Intel y Nvidia, y en Taiwán, el mayor productor del mundo, TSMC. Las inversiones suman miles de millones de dólares. Mientras tanto seguirá la escasez de semiconductores para las fábricas de coches de Europa. |