Después de las elecciones, negociaciones
No van a ser negociaciones fáciles, porque puede ser un tripartito de izquierdas, con la presidencia de Aragonés con En Comú Podem y la CUP con un giro de 180 grados y todavía otras variantes imaginables. Por responsabilidad no cabe pensar en una nueva elección. Libertad de expresión, pero no vandalismo.
Los retos de Cataluña serán idénticos. ¿Quién conseguirá que vuelvan las empresas que tuvieron que salir de Cataluña? ¿Tendremos tributos más equitativos? ¿Tendrán las empresas de la Petroquímica precios por KWh competitivos con Rotterdam? ¿Tendremos por fin el Corredor del Mediterráneo? Y por encima de todo, invertiremos mucho más en investigación y en sanidad? El progreso depende de un buena sanidad.
Antes del virus, cuando el comercio mundial crecía el Producto Mundial se triplicaba y aumentaba el empleo de todos, incluso el de los jóvenes. El virus ha roto la mayor fuente de riqueza y empleo que teníamos. En 2021 el comercio global puede caer de nuevo. El turismo puede venir luego si las vacunaciones avanzan a mejor ritmo.
Pero el virus no ha podido con los mejores sectores, desde la telefonía avanzada a los procesadores para coches. En lo que queda del año, las exportaciones de Taiwán crecerán porque todas las fábricas de coches necesitan sus procesadores. Seat y otras fábricas de Europa tuvieron que hacer paros parciales porque el mercado dejó de suministrarlos. El mayor productor mundial de procesadores avanzados es Samsung, pero ha llegado a la saturación.
Caen el comercio mundial, el empleo, el turismo y el bienestar global, pero no lo hacen los mercados de capitales. La gente consume menos y ahorra más, pero ¿dónde coloca el mundo el tsunami de dinero con que los bancos centrales inundan los mercados financieros?
Los Fondos de Pensiones y los de Inversión sólo podrán hacer frente a sus compromisos de reembolso del capital si invierten sus recursos en activos líquidos, seguros y fácilmente vendibles cuando quieran recuperar lo invertido. Algunos compran deuda de grandes compañías industriales. Los gobiernos de la Zona Euro pueden emitir cobrando en vez de pagar por un tiempo y dejando para un largo futuro cómo devolver lo recibido.
Un dictador de la recuperación de la industria es que los precios del cobre suban. Los bonos de las compañías privadas rinden mucho más que la deuda pública en euros, pero tiene numerosos riesgos; por el crédito¸ por el coronavirus y por la posible inflación futura.
En la bolsa que negocia acciones hemos visto cambios hacia sectores que resisten mejor las caídas que provoca el virus. Lo aconsejable es tener un Fondo de Inversión bien diversificado y no entrar en riegos complicados. Como decía Buffet, “Yo nunca compro lo que no entiendo”; los negocios se hacen al comprar, no al vender. Y los gobiernos son buenos si reducen la desigualdad social.