Desperdicio alimentario: la oportunidad de los bancos de alimentos
Un año más, el Día Internacional de la Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos se da cita en nuestro calendario. Resulta paradójico que, a medida que más familias tienen dificultades para alimentarse adecuadamente, mayor es la cantidad de alimentos que desaprovechamos. Mientras un tercio de la comida se desperdicia, alrededor del 25% de las familias sufre una situación de inseguridad alimentaria.
El despilfarro alimentario se ha abordado desde múltiples puntos de vista y poniendo el foco en diferentes ángulos y momentos del ciclo de vida del alimento. Algunos de los factores que se apuntan como origen del fenómeno tienen que ver con la cadena de subministro alimentaria y el modelo de producción industrial (que produce más de lo necesario y genera excedentes evitables); los hogares (como fuente del despilfarro desaprovechando alimentos debido a la falta de planificación); o el comportamiento del consumidor (que a menudo se preocupa excesivamente por la apariencia de los productos). Según el Food Waste Index Report, en 2019 se generaron globalmente alrededor de 931 millones de toneladas de alimentos desperdiciados, lo que representa el 17% de toda la producción alimentaria.
Autora:
Mireia Yter investigadora del Instituto de Innovación Social de Esade