Una política industrial verde para España en el marco europeo
Jorge Galindo, Pedro Linares Llamas
1 Mar, 2025
La descarbonización presenta una oportunidad para desarrollar tecnologías que impulsen la transición energética. Si bien España ha experimentado un declive en su sector industrial, la transición a una economía descarbonizada abre una ventana para revertir esta tendencia. El objetivo no es solo reindustrializar, sino hacerlo en sectores de alto valor añadido que impulsen el empleo de calidad y la sostenibilidad.
La Comisión Europea ha implementado políticas ambiciosas para la descarbonización y la autonomía industrial, como el programa Fit for 55 y la Net Zero Industry Act, recientemente reforzadas por el nuevo Clean Industrial Deal presentado en febrero de 2025. Todo ello aborda parcialmente algunos déficits previos, introduciendo un nuevo marco específico para la industria limpia, simplificando los procesos administrativos y canalizando hasta 100 000 millones de euros para apoyar inversiones. Sin embargo, persisten incertidumbres sobre la novedad y la escala real de este impulso, existiendo además dudas sobre la eficacia del conjunto de la normativa.
Para superar estas limitaciones, se propone consolidar un enfoque a nivel europeo centrado en dos pilares: financiación e innovación.
Financiación:
- Homogénea y con componente privado central para movilizar inversión sin distorsiones.
- Compra pública verde para impulsar la demanda de tecnologías limpias.
- Contratos por diferencias para asegurar energía limpia competitiva y flujos estables por permisos de emisión.
Financiación pública:
- Mayor parte de los recursos del ETS y del CBAM destinados a tecnologías de reducción de emisiones en industrias intensivas en energía.
- Fondos específicos para clean tech con un punto de acceso único en el próximo MFF, siguiendo el modelo del Banco de Descarbonización Industrial.
Innovación:
- Incentivos fiscales para reinversión en startups innovadoras, consolidación de las Uniones Bancaria y de Mercado de Capitales, y ampliación del mandato del BEI.
- Creación de la Agencia Europea para Proyectos de Investigación Avanzada (E-ARPA).
- Fortalecimiento del ERC con más recursos y esquemas de financiación directa para instituciones científicas.
Este impulso europeo debe ir acompañado por mejorar el entorno institucional español —con prioridades claras, coordinación público-privada, financiación estable y menos burocracia— y por una política industrial que refuerce la adopción y el desarrollo de innovaciones descarbonizadas, profundizando la conexión entre energía, transporte y ciencia y evaluando la creación de una Agencia de Desarrollo e Innovación Industrial independiente.


Profesor en la Universidad Pontificia Comillas


