NextGenEU Tracker: Evolución de los Fondos NextGen EU en España

Manuel Hidalgo Pérez, Jorge Galindo, Javier Martínez Santos
3 Abr, 2025

Desde el lanzamiento del Marco de Recuperación y Resiliencia europeo (MRR) el análisis y seguimiento de la ejecución de los fondos asignados a España ha sido fundamental para evaluar no sólo la absorción económica, sino también su capacidad para impulsar transformaciones significativas en la economía española tal y como busca el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Desde EsadeEcPol hemos estado al frente de este seguimiento gracias a nuestra base de datos que recoge mensualmente todas las licitaciones y subvenciones asociadas a estos fondos.

Ahora, los datos comprendidos en esta base de datos quedan recogidos en un panel de seguimiento en tiempo real: el NextGenEU Tracker. Esta herramienta ofrece datos segmentados de fondos asociados con licitaciones y subvenciones convocados y concedidos desde el inicio del programa. Lo hace por tipo de convocatoria y convocante, tipo de receptor, sector y comunidad autónoma. Con ello, ofrece un nivel de detalle sin precedentes (y complementario al de herramientas como el panel ELISA del Ministerio de Economía, que se enfoca en las palancas del PRTR), permitiendo identificar tendencias y patrones. Ofrecemos en este informe que acompaña al lanzamiento del panel algunos de ellos.

De los 80.000M€ comprometidos por la UE en la primera etapa de acuerdos europeos (excluyendo tramos más recientes que se centran esencialmente en préstamos reembolsables), hasta el 31 de enero de 2025 se habían convocado casi 75.000M€ y adjudicado algo más de 49.000M€. Es decir: se ha convocado un 94% de lo originalmente conseguido y se ha concedido alrededor de un 61%. Teniendo en cuenta que hasta esa fecha había trascurrido algo menos de tres cuartas partes del plazo inicialmente acordado de gasto (enero 2021 – agosto de 2026), el ritmo es ligeramente más lento del necesario.

La brecha puede atribuirse a diversos factores, entre los que destacan: (1) el retraso en la publicación de las convocatorias y la resolución de las mismas, (2) la complejidad de los procedimientos administrativos, y (3) la falta de capacidad de absorción de algunos beneficiarios potenciales.

Sin embargo, la moderación reciente en el ritmo de concesiones al sector privado podría indicar dificultades en su capacidad de absorción.

Cataluña lidera en términos absolutos, seguida de Andalucía y a mayor distancia País Vasco y la Comunidad de Madrid. Sin embargo, en términos per cápita, el País Vasco, Aragón y Castilla-La Mancha muestran un ritmo mayor.

Si lo miramos por sector de actividad, la construcción (que incluye cualquier tipo de desarrollo, incluido infraestructuras), lidera con más de 3.000M€ seguida del comercio a bastante distancia. En el cruce por comunidades autónomas y sector, el de la construcción muestra una notable intensidad en varias autonomías, destacando Cataluña, Andalucía y el País Vasco.

La radiografía sectorial y territorial plantea la posibilidad de que los fondos estén siguiendo caminos de menor resistencia, reforzando sectores ya existentes. Ahora bien, también existe la posibilidad de transformar en alguna medida estos sectores ya establecidos e importantes muchas veces. En cualquier caso, la distribución observada subraya la conveniencia de pasar en algún momento a evaluar impacto de manera concreta para entender si la inversión está contribuyendo efectivamente a los objetivos de transformación económica, o si por el contrario podría estar reforzando situaciones existentes.

A partir de esta evidencia, recomendamos:

→ Acelerar procesos de concesión para reducir la brecha actual, simplificando procedimientos administrativos.

→ Prevenir que la falta de capacidad autonómica o local se convierta en cuello de botella, desarrollando mecanismos de apoyo específicos para zonas con menor capacidad, fortaleciendo equipos técnicos y estableciendo mecanismos más eficientes de coordinación multinivel.

→ Revisar la concentración en sectores y considerar recalibramiento de prioridades, sopesando en qué ámbitos sociales valdría la pena un esfuerzo mayor, especialmente en el desarrollo de capital humano o en acceso a la vivienda.

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