Instituto de Innovación Social

Molly vs the Machines': ESADE y SoReDI conversan con Marc Silver sobre diseño digital y bienestar

SoReDI News |
imagen molly

La Cátedra for Socially Responsible Digital Innovation organizó un visionado especial del documental Molly vs the Machines, con la presencia de su director, Marc Silver, ganador en dos ocasiones del Festival de Sundance y nominado a los premios Emmy. Después de la proyección, Liliana Arroyo, directora de la Cátedra, condujo una conversación con Silver que dio a un turno de preguntas abierto al público asistente, centrado en los retos que plantea la tecnología relacional en la vida de los más jóvenes. El proyecto combina el rigor académico de Shoshana Zuboff, profesora emérita de Harvard y autora de la obra de referencia The Age of Surveillance Capitalism (2019),  con la narrativa cinematográfica de Marc Silver, coguionista y director del film. 

El documental narra la historia de Molly Russell, una adolescente británica de 14 años que se suicidó el 2017 después de estar expuesta de manera continuada a contenido sobre autolesión y suicidio en las redes sociales. El padre de Molly, Ian Russell, es el hilo conductor: su investigación le lleva desde la habitación de su hija hasta las sedes de las grandes tecnológicas a Silicon Valley. La película se ha realizado en estrecha colaboración con la familia Russell, que ha impulsado la Molly Rose Foundation en memoria de su hija, y el tratamiento de su historia busca en todo momento respetarla sin caer en la explotación del dolor familiar. El documental estará disponible a partir de hoy en Movistar Plus+.

Para quien quiera profundizar, la misma página del documental pose a disposición del público un chatbot experimental desarrollado por Empathy AI. A diferencia de los asistentes conversacionales convencionales, este sistema no busca generar vínculo ni retener la atención: permite interrogar la transcripción completa del documental y las cartas que Ian Russell envió al gobierno británico sobre seguridad en línea, pero lo hace sin guardar ni reutilizar los datos de la conversación, sin simular emociones ni buscar familiaridad con el usuario. Es, en cierto modo, un contraejemplo deliberado: una IA construida para invitar a preguntarse cosas, no para generar dependencia ni maximizar el uso.
 

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