Cómo la digitalización podría ayudar a los bancos de alimentos a combatir el hambre
Los bancos de alimentos ayudan a redistribuir los excedentes alimentarios entre quienes los necesitan, pero los modelos tradicionales afrontan crecientes presiones operativas y de financiación. ¿Podría la tecnología digital ayudarles?
En 2022 se desperdiciaron 1050 millones de toneladas de alimentos en todo el mundo, un excedente valorado en más de 1 billón de dólares estadounidenses. A pesar de ello, unos 783 millones de personas sufren desnutrición, mientras que 150 millones de niños menores de cinco años padecen retraso en el crecimiento por la falta crónica de nutrientes esenciales. La cruda realidad es que se descartan alimentos a gran escala mientras millones de personas pasan hambre.
Los bancos de alimentos son un mecanismo para intentar redistribuir alimentos que de otro modo se desperdiciarían. Aunque no pueden resolver la pobreza global, sí pueden generar un impacto a menor escala. Pero el modelo de funcionamiento tradicional presenta algunos retos. Los investigadores de Esade David Murillo, Mireia Yter y Liliana Arroyo llevaron a cabo recientemente un estudio para analizar si la digitalización podría ayudar a los bancos de alimentos a funcionar con mayor eficacia.
Artículo publicado en Esade Do Better