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Toma de decisiones compartidas en la atención a la cronicidad

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Publicacio Bayona

Toma de decisiones compartidas en la atención a la cronicidad. Fundamentos, implementación y recomendaciones
Xavier Bayona Huguet
Junio de 2026

La prevalencia creciente de las enfermedades crónicas, la multimorbilidad y la complejidad asistencial requieren unos modelos de atención que integren la evidencia científica con las necesidades, los valores y las preferencias de las personas. En este contexto, la toma de decisiones compartida (TDC) se ha consolidado como un componente esencial de la atención centrada en la persona y de la asistencia sanitaria basada en el valor. 

La TDC es un proceso colaborativo mediante el cual profesionales sanitarios y pacientes deliberan conjuntamente sobre las distintas opciones diagnósticas o terapéuticas disponibles. Este modelo reconoce la complementariedad entre el conocimiento clínico del profesional y la experiencia vital del paciente, y favorece decisiones adaptadas a las circunstancias individuales. De este modo, supera tanto el modelo paternalista tradicional como los enfoques que trasladan al paciente toda la responsabilidad de la decisión.

La evidencia disponible muestra que la TDC mejora la experiencia asistencial, incrementa la satisfacción de los pacientes y de los profesionales, favorece la adherencia terapéutica y contribuye a unos mejores resultados en salud. Asimismo, permite un uso más eficiente de los recursos sanitarios al orientar las intervenciones hacia aquellos resultados que realmente importan a las personas.

Tiene especial relevancia en los procesos crónicos, en que las decisiones suelen ser complejas, revisables a lo largo del tiempo y muy relacionadas con la calidad de vida. La multimorbilidad, la polifarmacia, la incertidumbre clínica y la necesidad de priorizar los objetivos asistenciales hacen imprescindible incorporar las preferencias de los pacientes en la planificación de los cuidados. En muchas situaciones, además, resulta necesario integrar la participación de familiares y cuidadores.

La TDC debe aplicarse especialmente cuando existen varias opciones razonables, cuando los beneficios y los riesgos no son equiparables, aunque puedan parecerlo a ojos del paciente, o cuando la elección depende de cómo cada persona valora los posibles resultados. Su implementación puede apoyarse en herramientas de ayuda a la decisión y en modelos estructurados de deliberación clínica.

La transformación digital y la inteligencia artificial ofrecen nuevas oportunidades para facilitar el acceso a la información, mejorar la comprensión de los riesgos y de los beneficios, y apoyar la deliberación clínica. No obstante, también plantean desafíos relacionados con la calidad de la información, los sesgos y la brecha digital, que requieren una supervisión profesional.

Para consolidar la TDC como una práctica habitual, es necesario impulsar cambios organizativos, formativos y culturales, incorporarla a las estrategias de cronicidad, promover la alfabetización en materia de salud, desarrollar herramientas de apoyo a la decisión y evaluar sistemáticamente su impacto mediante unos indicadores centrados en la experiencia y en los resultados reportados por los pacientes. 

La TDC constituye actualmente el modelo de referencia para una atención más humana, personalizada, equitativa y basada en el valor.