Geopolítica, Consejos y Acción
En los últimos años hemos observado un incremento notable de la relevancia de los riesgos asociados a la confrontación geoeconómica y geopolítica que ha supuesto una llamada a la acción para muchos gestores y en consecuencia, por quienes asumen la responsabilidad última de aprobar las principales decisiones de la vida societaria: los consejos de administración.
El Global Risk Report 2024, publicado por el Word Económica Forum, sitúa entre los 10 riesgos más importantes por probabilidad de ocurrencia en los próximos años a nivel global, la desinformación, la gran polarización social, la ciber-inseguridad, los conflictos armados entre estados o la falta de oportunidades económicas para una parte importante de la población. El auge y la proliferación de estos riesgos requiere que las empresas se preparen adecuadamente y, en este proceso, el Consejo, por la responsabilidad indelegable que le confiere la Ley de Sociedades de Capital en la supervisión de la gestión de riesgos, debe activamente ser un actor clave, pero ¿cómo?
En el proceder del Consejo, al menos como desde Esade lo vemos, hay iniciativas que no son diferentes a cómo actúa el consejo en otros ámbitos de la gestión de riesgos (identificación y valoración de los impactos, definición del plan de contingencia, protocolos de gestión de crisis). Pero hay acciones específicas que pueden asumir los consejos para abordar adecuadamente estos riesgos.
Es crítico en el mundo que vivimos, que los consejos de administración comprendan la importancia de los riesgos geopolíticos en la cadena de valor de los sectores con los que se interrelaciona o en los mercados donde se sitúan sus clientes.
Es imposible definir una estrategia empresarial completa y efectiva sin tener en cuenta la geopolítica y por ello los Consejos deben en primer lugar, integrar los riesgos geopolíticos en su debate estratégico y estar presente de una forma periódica cuando la estrategia se revisa o actualiza en sus agendas.
Para ello, desde EsadeGeo han desarrollado un modelo de aproximación que facilita la labor de los consejos en este ámbito y que se integra en tres líneas de acción sobre las que los consejos deben preocuparse de forma directa:
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ASEGURAR UN BUEN ANÁLISIS DE LAS DINÁMICAS GEOPOLÍTICAS:
Es imprescindible que los consejos y altos ejecutivos cuenten con recursos y capacidades en materia geopolítica. Los Consejos deben poder identificar riesgos y oportunidades geopolíticos a corto y largo plazo. El conocimiento geopolítico es determinante en los Consejos incluso cuando todavía no se ha desatado una crisis geopolítica, y preparar sus operaciones y negocios para ser resilientes ante las mismas. Por ejemplo, en el momento de la segunda invasión rusa de Ucrania en 2022, Rusia llevaba más de una década realizando acciones cada vez más desestabilizantes (invasión de Georgia, primera invasión de Ucrania, intervención en Siria, interferencias en las elecciones estadounidense de 2016). A pesar de lo cual, muchísimas empresas fueron sorprendidas por esa segunda invasión de Ucrania y sufrieron pérdidas financieras y reputacionales enormes debido a la guerra de sanciones que se desató. ¿Por qué la mayor parte de esas empresas no consideraron su presencia en Rusia arriesgada?
Un Consejo bien informado es una fuente de confianza para los inversores, actores públicos y personas interesadas. La anticipación no se improvisa. En la agenda de los Consejos es esencial poder valorar riesgos y oportunidades y reflexionar y preparar posibles futuras respuestas. Que los Consejos dediquen más tiempo a las cuestiones geopolíticas es una señal de resiliencia y fortaleza empresarial.
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CONEXIÓN ENTRE EL SECTOR PÚBLICO Y EL PRIVADO:
Los Consejos necesitan una visión de la seguridad que considere actores públicos y privados. El dominio tecnológico y la posición de toda la cadena de valor está ligada a la seguridad nacional. La política de seguridad nacional también cuenta con la corresponsabilidad de la sociedad y el sector privado en su conjunto. Al plantear una estrategia geopolítica de empresa siempre hay que mantener conexiones y contacto con el sector público.
La inteligencia competitiva se comparte con periodicidad en algunas empresas, pero ¿qué hacen aquellos que no tienen estructuras similares de inteligencia? Nuestra obligación como consejeros está en buscar el apoyo de expertos que nos ayuden a entender la realidad que nos afecta y como ésta puede afectar directamente a nuestra sostenibilidad. Además, si el impacto del riesgo puede ser muy alto, debemos buscar acceso y emplear las redes de inteligencia, nacionales y globales. Se tratan de redes privilegiadas de información claves para la economía.
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GESTIÓN DE RIESGOS Y OPORTUNIDADES:
Ante una crisis geopolítica, debemos hacer una evaluación transversal a nivel corporativo y conocer estrategias que incorporen factores multidisciplinares y consideren la gobernanza nacional y global para dar mayor flexibilidad y capacidad de acción a las empresas. Es responsabilidad del consejo exigir que la empresa incorpore el contexto geopolítico en sus reflexiones estratégicas. El consejo debe también inquirir en cómo la empresa está expuesta a la geopolítica mediante su cadena de valor global y su exposición a distintos mercados. Por último, el consejo debe asegurarse que la empresa valore respuestas estratégicas ante posibles eventos geopolíticos.
El Consejo de Administración tiene el mandato de velar por la sostenibilidad a largo plazo de los negocios y hoy es imposible cumplir con esta responsabilidad sin integrar adecuadamente la geopolítica en sus debates y, sobre todo, en su acción.