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Pros y contras de la actuación del BCE

Por Robert Tornabell, profesor emérito de la URL y exdecano de Esade Business School
La Vanguardia - Dinero | | 3 minuts de lectura

Por Robert Tornabell, profesor emérito de la URL y exdecano de Esade Business School.

¿Qué beneficios obtenemos de la compra de bonos del Banco Central Europeo (BCE)? Más de los que uno puede imaginar. ¿Qué habría ocurrido si en junio del 2014 el presidente del BCE no hubiera decidido comprar bonos en el mercado? Para algunos, las compras masivas de bonos llegaron tarde y no fueron suficientes. Pero el BCE compró deuda soberana; luego bonos cubiertos y, desde el 8 de junio, bonos corporativos. Las inyecciones masivas de liquidez empezaron antes en EE.UU. y fueron espectaculares en Japón, para no caer de nuevo en otra década perdida, por la caída generalizada de los precios de los bienes.

Nos lo recordó el presidente Mario Draghi en la última reunión de Frankfurt: el sistema financiero del euro tuvo suficiente liquidez para que los bancos aumentaran el crédito, rebajaran por término medio un 0,8% el coste de los préstamos y pymes y familias pagaron diferenciales más asequibles. Los bancos tienen que pagar un 0,40% para depositar en el BCE sus excedentes de liquidez y los que acudieron al mercado al por mayor ofrecieron grandes depósitos a tipos negativos y gracias a ellos seguimos teniendo un Euribor a uno y tres meses a la baja, lo que beneficia a los que se endeudaron a tipo variable, desde hipotecas a créditos, aunque sea a costa de un euro que se deprecia.

Pero también existen puntos negativos, porque los bancos han perdido margen neto de intereses y los depositantes reciben cada vez menos por sus ahorros. Un corresponsal de Alemania atribuyó al partido populista alemán AfD las quejas de que sus afiliados no van a recibir pensiones de jubilación porque los fondos de inversión ya no obtienen en bolsa rendimientos suficientes para el futuro.

El BCE intentó desde el 2014 que las compañías de seguros y los fondos de pensiones pudieran colocar en el mercado una parte de sus carteras de bonos (públicos y privados) y ajustar sus balances con los compromisos que adquirieron a futuro. Las compañías no financieras pudieron emitir bonos, algunas a tipos negativos. Los rendimientos variaron entre un 0,3% negativo y el 3% y un 20% se vendieron a tipos próximos a lo que los bancos pagan al BCE por sus depósitos. El 7% de las compras del BCE se realizaron en el mercado primario y el 93% en el de negociación.

¿Se benefició la bolsa de estas operaciones? El mercado de acciones no. En la segunda mitad del 2014, Ibex 35 osciló en torno a la media. En diciembre del 2015 alcanzó un máximo relativo de 9.878 y en junio de este año llegó a un mínimo de 7.645. En la segunda semana de este mes se aproximó a 9.175. Pero existen oportunidades, porque en las bolsas europeas el PER (número de veces que los beneficios están contenidos en el precio) es la mitad que el de la bolsa americana. Es posible que capitales americanos aprovechen las oportunidades de los mercados europeos.