Europa no duerme
Una corriente de pesimismo invade a muchos europeos. Es fácil ceder a ella al recorrer una Bruselas paralizada por el miedo, la imagen de lo que ocurre cuando no hay nación ni apenas Estado. Por ahora, el objetivo de destruir al Estado Islámico no es suficiente para unir a países con distintas agendas y un enemigo común. Sin embargo, la realidad política y social europea es mejor de lo que muchas veces se dice. No estamos, ni mucho menos, ante una tercera guerra mundial y sabemos cómo vencer a los terroristas, con planteamientos a largo plazo y defendiendo la democracia y sus valores con todos los medios.
El apresuramiento es la peor de las políticas. El desafío de fondo más difícil es la integración social de los inmigrantes, necesarios en un continente con baja natalidad. Para ello, como recordaba el diplomático Fidel Sendagorta en su ensayo “Europa entre dos luces, podemos aprender de Estados Unidos y su relato atractivo y optimista de la inmigración (Donald Trump aparte), “el trabajo duro y las penalidades de los recién llegados se verán eventualmente recompensados por una mejora de las condiciones de vida para los inmigrantes, o para sus hijos.
El nudo gordiano es cómo evitar que parte de las comunidades musulmanas desarrollen una identidad propia ajena a los valores compartidos por los europeos. El problema es cultural y no de pobreza, lo diga quien lo diga. Los musulmanes europeos tienen que decidir si quieren ser ambas cosas a la vez. La idea ilustrada de ciudadanía debe prevalecer sobre una visión multicultural equivocada y ya añeja, que lleva a la segregación e impide la cohesión social.
En pocos días, el presidente Hollande ha mutado en líder, a pesar de aspavientos como el bombardeo de Raqua. Tras conseguir todos los apoyos posibles de los gobiernos de Washington, Londres, Berlín y Roma, visita a Putin para añadir a Moscú a la coalición de sesenta países y trata de coronarse dentro de unos días con un éxito internacional en la cumbre del clima de París. Festina lente, que dijera Augusto.