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Elecciones municipales: ¿crearán más trabajo?

Estas elecciones son fundamentales para Catalunya y pueden indicarnos la orientación de los votantes.
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Estas elecciones son fundamentales para Catalunya y pueden indicarnos la orientación de los votantes. En la revolución del mayo francés, Cohn Bendit lanzó la consigna: "Seamos prácticos, pidamos la utopía".

Fuera de Catalunya, un nuevo partido pidió conquistar el cielo, pero en pocos meses Monedero abandonó la cúpula de Podemos, posiblemente porque su formación es ahora menos radical. Creo que es un buen momento para revisar algunos mitos y leyendas.

Escribí en este suplemento la orientación de los ayuntamientos de las grandes ciudades de Europa. En sus programas figuran las propuestas propias de un Estado del Bienestar de hondas raíces. Muchos puertos dependen de los municipios y por encima de todo crean empleo ganando nuevos puestos en el ranking mundial, se esfuerzan por crear líderes empresariales y promueven institutos politécnicos de primera fila, inducen la innovación y el registro de patentes en Japón, EE.UU. y la UE. Se asocian con las empresas privadas que les aseguran el transporte por ferrocarril y son los líderes mundiales de la logística. Una gestión de este tipo permite crear nuevos empleos, muchos para los barrios de la periferia o los menos favorecidos.

El ayuntamiento de Rotterdam y el de Malmöe (Suecia) son los más destacados en esta nueva Europa. Los puertos de Barcelona y Tarragona están consiguiendo resultados a pesar del estrecho margen concesional que los atenaza.
Bienvenidas sean las elecciones municipales, porque gracias a ellas la Generalitat presentó al Parlament un decreto ley por el que tiene derecho preferente para comprar los centenares de pisos que podrían malvenderse a fondos de inversión o inmobiliarias, algunos por menos de 10.000 euros. Proceden de los procesos de impago y ahora es posible que los ayuntamientos que tienen listas de espera puedan cubrir las necesidades sociales de sus ciudadanos menos favorecidos. Para los que no tienen vivienda vale lo que escribió Borges: "No es el hombre el que decide, sino la puerta que se abre".

Los ayuntamientos ya no son afortunadamente lo que eran. El premio Nobel Paul Krugman identificó con rigor las economías de aglomeración donde es más probable que la industria prospere y los jóvenes puedan encontrar empleo. Catalunya las tiene y están en la mente de todos. El eje de Martorell, conectado a la Petroquímica de Tarragona, ha creado aglomeraciones casi concéntricas, al coincidir con Seat y la industria auxiliar de la que esta se abastece. Una tubería subterránea conduce el etileno de las fábricas de Tarragona hasta Martorell, y una fábrica produce materia prima para plásticos y genera vapor que se controla desde Alemania, telemáticamente.

Desde la sociología económica, Charles Tiebout estableció una clasificación económica de los municipios. En grandes líneas, si Olot produce más para otras comarcas y además exporta entonces es probable que tenga una base económica que multiplica las rentas del municipio y su entorno próximo. A partir del censo, Olot tiene más empleados de fábricas y comercios al por mayor que para el consumo interno de la ciudad. La proporción daría, aproximadamente, un factor multiplicador superior a uno. Lo mismo ocurre en Vic, Manlleu, Granollers y otras poblaciones, especialmente Igualada, cuyo Ayuntamiento ha propiciado la reconversión de las manufacturas modernas orientadas a los mercados internacionales. No obstante, lo que cuenta es la iniciativa privada, es decir, lo que nos ha dado una identidad propia.

Catalunya tiene, entre otras, dos fuerzas motrices: la iniciativa empresarial y el tejido de empresas familiares que innovan y hacen piña cuando hay crisis de demanda.
A menudo se dice que el talón de Aquiles de Catalunya es el excesivo número de empresas familiares. 'The Economist' desmonta este mito. El mundo lo mueven las familias. En Suecia, una familia concreta tiene el 50% de la capitalización de la bolsa, a pesar del tamaño del gigante Ericson. El éxito de las exportaciones de Alemania se debe no sólo a la tecnología, sino al eficaz trabajo de las Mittelstand, dos tercios de las cuales son familiares.
En Francia y Alemania, el 40% de las grandes empresas son familiares, pero con variantes muy ingeniosas. Cuando existen varios hijos y descendientes, se crean sociedades de capital riesgo que se asignan a los mejores y ascienden los que consiguen mejores resultados.

El capitalismo está perdiendo reputación porque los directivos persiguen los resultados a corto plazo para mejorar su carrera o para contentar a los accionistas, pues sólo les importa cobrar dividendos crecientes y los que vengan detrás que apechuguen.

El gurú empresarial Peter Drucker se equivocó cuando pronosticó que las empresas familiares estaban condenadas al fracaso. Los últimos cincuenta años demuestran lo contrario, y los ayuntamientos deberían tener muy en cuenta que su recaudación de impuestos va a depender cada vez más del número de familias empresariales. Eso cuenta en Escandinavia, Alemania y toda Europa central. Y es obvio para los municipios de Inglaterra, Estados Unidos ydonde más crece la producción, la cuenca del Pacífico. El 90% de las empresas del mundo son familiares.

En Catalunya se insiste en que no tenemos verdaderas compañías anónimas sin lazos familiares. En distintos idiomas se dice que las empresas familiares fracasan porque el fundador la creó, el hijo la expandió y los nietos la liquidaron. 'The Economist' ofrece una larga lista de compañías propiedad de familias que tienen siglos de éxito.
En Italia, la fábrica de armas cortas Beretta se fundó en 1526 y domina mercados mundiales. El sector de la prensa tiene grandes familias centenarias, una de ellas en Catalunya. Lo mismo sucede en el sector de lujo. En perfumería, una compañía familiar catalana tiene el liderazgo mundial.

Los ayuntamientos que salgan de las elecciones pueden hacer mucho para impulsar las empresas familiares y contribuir a la creación de empleo.