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El día más difícil para invertir en bolsa es hoy

Eso es lo que se dice en Wall Street. Los que el año pasado se quedaron sentados sobre sus ahorros, al cierre del ejercicio lamentaron no haber aprovechado el tirón de Ibex 35, que ganó más del 21% y algunas acciones por encima del 41% (entre las bancarias, CaixaBank); Grifols, casi 44% desde Marzo a la tercera semana de febrero ¿Tenemos elementos objetivos para justificar la inversión en acciones de la bolsa española y de Centro Europa? Como mínimo podemos revisar cinco:

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Eso es lo que se dice en Wall Street. Los que el año pasado se quedaron sentados sobre sus ahorros, al cierre del ejercicio lamentaron no haber aprovechado el tirón de Ibex 35, que ganó más del 21% y algunas acciones por encima del 41% (entre las bancarias, CaixaBank); Grifols, casi 44% desde Marzo a la tercera semana de febrero ¿Tenemos elementos objetivos para justificar la inversión en acciones de la bolsa española y de Centro Europa?  Como mínimo podemos revisar cinco:

Primero: Los bancos pagarán cada vez menos por las cuentas a plazo.  ¿Para qué tener los ahorros al uno y medio por ciento, cuando algunas acciones pagan más por dividendos y  pueden tener ganancias de capital apreciables?

Segundo: La mejor alternativa serán los fondos de inversión en sus distintas variantes.  Una proporción en deuda soberana (que no es renta fija, sino variable al ritmo de la incertidumbre) y otra, con mejor remuneración y en algunos casos más riesgo, la deuda corporativa. 

Al bajar la prima de riesgo, las nuevas emisiones de las empresas se realizan a tipos más bajos, pero los fondos de inversión tienen buenas oportunidades diversificando en Europa Central, donde la incipiente recuperación económica favorecerá las emisiones de deuda corporativa en mejores condiciones. Y, desde luego, el resto en acciones escogidas por fundamentales.  No están los tiempos para aventuras. Y es bueno diversificar, pero con criterio.

Si por desgracia la enfermedad de la diabetes sigue creciendo, y no sólo por malos hábitos alimenticios, los laboratorios que produzcan insulina no van a depender del ciclo de la economía, pero sí de los avances de la genética. Esperemos que algún día las investigaciones puedan eliminar la enfermedad. Ojalá sea pronto

Tercero: ¿Podemos fiarnos de los índices bursátiles de Estados Unidos?  S&P 500 ganó el pasado año un 30%, casi un 42% más que Ibex 35.  Pero la bolsa no tiene memoria y el pasado no cuenta.  Por eso el día más difícil es precisamente hoy.  Y si mientras esperamos la bolsa sube, más difícil todavía.

Cuarto: ¿Existe alguna relación entre la bolsa americana y la española?  Por monedas, el dólar viene depreciándose contra el euro, y mientras tengamos una Balanza de Pagos (Zona euro) con un superávit del 2,5% del PIB es difícil revertir la tendencia y volver a tener un euro en torno a su valor justificado. Pero si Wall Street sube también lo harán Ibex 35 y las bolsas europeas.  Estadísticamente se mide por el coeficiente de variación conjunta.  En 2013, cuando subía S&P 500 también lo hacían el índice alemán DAX, el francés CAC y, desde luego, Ibex 35.

Coeficientes de correlación positivos y por encima del 70%.  Es decir, varían en el mismo sentido. ¿Pero sirven de algo esos indicadores si la bolsa no tiene memoria?  Sólo nos valen cuando, además, los acompañamos de otros. En el último trimestre de 2013, las empresas de S&P 500 tuvieron ganancias extraordinarias, el ocho por ciento como media. 

Cuando el PIB crece, los buenos sectores crecen varias veces más. ¿Qué oportunidades tenían los americanos?  Antes del 30 de Junio, invertir en los mercados emergentes y en los “frontiers”, o países que por su bajo punto de partida tienen por delante años de crecimiento y empresas con ganancias que no tienen las compañías occidentales.

Pero bastó la advertencia de la Reserva Federal de que los tipos bajos pasarían a la historia para que los fondos volvieran a Nueva York y Europa.  Y Madrid rebosa hoy de liquidez, que cientos de fondos extranjeros, asentados en la Castellana, invierten en la bolsa española.  Y eso va a seguir por un tiempo.

Quinto: Existen amenazas. China puede cambiar su modelo de crecimiento, basado en las exportaciones, y hacer uso de sus recursos para un desarrollo interno. Dejaría de ser el primer comprador mundial de la deuda del Tesoro americano; y Japón, que tiene ya una deuda del 200% sobre PIB, podría dejar el dólar a su suerte. El tercer gran comprador, Arabia Saudita, invierte de una forma más opaca.

Para concluir, cuando los inversores tienen pocas alternativas y los tipos de interés todavía se mantienen bajos, la renta variable gana atractivo. Se refuerzan los milagros económicos que  empezaron en México, Colombia, Perú, Vietnam e Indonesia.  El ciclo bajista de las materias primas puede seguir por un tiempo, pero los países previsores, como Chile, ya dotaron reservas para los años de vacas flacas. Mientras tanto, la bolsa española rebosa liquidez.