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Draghi y las bolsas

En Vanguardia Dossier, UE: Refundación o desin­tegración, los autores plantean una notable coincidencia. Se aleja la tormenta del euro y gana el deseo de aproxi­marse a los ciudadanos.
La Vanguardia | | 3 minuts de lectura

La resolución de la crisis de Banco Popular sorprendió y fue el foco de la reunión ejecutiva del BCE en Esto­ nia. El vicepresidente Constancio manifestó que el Consejo tomó la decisión ante una posible quiebra por falta de liquidez de la entidad. 
Ibex 35 había sufrido días de incertidumbre por el contagio del Popular sobre el sector bancario. Los tres grandes subieron. Caixa­ bank ganó del 13 de junio de 2016 al viernes 104,85%; BBVA, 53,9%. En el otro extremo, Liberbank se hundió y cerró con una pérdida del 18%, a pesar de que en mayo llevaba gana­ do en un año más del 47%. La CNMV sale al quite y prohíbe sólo por un mes las ventas especulativas a corto contra Liberbank. Tarde y demasiado restringido. Mal comienzo de semana, pero al mediodía Liberbank ganaba un 29%. 

Draghi tiene muy en cuenta la financiación de las pymes y cómo la bolsa se beneficia de las compras de deuda soberana y bonos cor­ porativos. Muchos bancos han tomado nue­ vos préstamos del BCE. Si en mayo Draghi dijo que los bajos tipos de interés no eran para siempre, lo lógico era que la banca se anticipa­ ra aumentando sus préstamos de mejor cali­dad. Según la agencia Fitch, algunos bancos poco rentables pudieron financiarse en las mejores condiciones y no es ningún secreto que algunos rentabilizaron sus cuentas de resultados comprando con dinero barato. De esta manera pudieron sopor­tar el recorte del margen financiero provocado por los tipos de interés negativos. 

Según el BCE, en abril los bancos eran impor­ tantes deudores de Frankfurt, en miles de millones de euros. Los italianos tenían en balan­ ce más de 250.000 millo­ nes; 173.000, los bancos españoles; 115.000 millo­nes, los bancos franceses y los alemanes, 95.000 millones. En Estonia, Draghi insistió en que el programa de inyecciones de liquidez puede alargarse después del 31 de diciembre de este año y luego recomprar la deuda que venza y guardarla en cartera, manteniendo los bajos tipos de interés por un tiempo, pero desalentando a los bancos que en vez de pres­ tar sus recursos los depositen en las arcas del BCE, por lo que seguirían pagando el 0,40%. Para concluir: el presidente Draghi marca tendencia en las bolsas europeas y si los ban­ cos financian la actividad económica, el 2017 puede ser un buen año. Otra cosa es lo que puede suceder en Estados Unidos, con un presidente que no ha cumplido sus promesas en fiscalidad, tratados internacionales y creci­miento. La zona euro crece y las compañías declaran mejores beneficios. Situación transi­toria con el trasfondo de las crisis geopolíticas.