Ben S. Bernanke
¿Nacen los líderes en las situaciones críticas? Él se dio cuenta de la crisis en el 2005, pero no pudo hacer nada. La actuación del gobernador Bernanke el 7 de agosto del 2007 revela lo que es propio del líder: se percató de la gravedad de la situación y tomó medidas severas, pero prudentes; formuló políticas urgentes, pero razonables.
Supo que tenía que hacer frente a una crisis sistémica y un domingo, antes de que abrieran los mercados, puso en alerta atodos los grandes bancos centrales del mundo para que tomaran medidas coordinadas. Cuando el lunes abrieran las bolsas no podía cundir el pánico.
Él había estudiado el origen y las causas de la gran depresión de 1929 y había formulado lo que se conoció como doctrina Bernanke del acelerador financiero. Estudiando los peores años de la depresión se dio cuenta de que cuando se produce una recesión, los bancos privados pueden tomar medidas que restringen el crédito y conducen a una caída de la demanda agregada, que a su vez provoca una menor demanda de crédito, creando un círculo vicioso que convierte una recesión en una gran depresión.
Era necesario inyectar liquidez y bajar los tipos de interés hasta donde fuera necesario. Tuvo que hacer frente a la quiebra del banco Lehman y supo que sin un sistema bancario saneado la recuperación no sería posible. En marzo del 2009 dirigió las pruebas de resistencia del 60% de la banca norteamericana.
Al borde del abismo, el profesor experto en la gran depresión alió determinación y prudencia.
Los mercados reaccionaron con confianza, las bolsas se recuperaron y, meses más tarde, ante el bajo pulso de la economía, introdujo medidas monetarias expansivas y llevó los tipos oficiales de interés en torno al 0%. No fue suficiente.
Actuó en los dos lados de la curva de intereses. Compró deuda pública a corto y a largo y contuvo la inflación. Estuvimos al borde del abismo, pero jugó con la habilidad de un virtuoso. Tenía municiones y las usó. Y el mundo recuperó la confianza. En la historia contemporánea, nadie tuvo que hacer frente a una situación tan delicada. Él supo resolverla.