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2017: Sorpresas para los inversores en bolsa

En enero 2016 esperábamos mucho del año, porque en 2015 Ibex 35 perdió un 7,15% y la bolsa tenía que recuperarse y recordábamos que en 2013 ganó un 21,42%
Expansión | | 5 minuts de lectura

En enero 2016 esperábamos mucho del año, porque en 2015 Ibex 35 perdió un 7,15% y la bolsa tenía que recuperarse y recordábamos que en 2013 ganó un 21,42% ¿Existía algún motivo para el optimismo con que se iniciaba 2016? No, porque el mes de diciembre anterior fue malo y 2016 tuvo el peor mes de enero que se recuerda. Ahora es distinto, porque Wall Street echó las campanas al vuelo el 9 de Noviembre cuando se produjo la inesperada victoria de Trump y de rebote Ibex 35 dio un fuerte tirón y recuperó en Diciembre una parte de lo que había perdido, pero cerró en negativo, aunque Euro Stoxx ganaba el 0,70%.

Las sorpresas surgieron de todos lados. El mayor banco de Alemania, que en 2016 estuvo en mínimos, el 29 de Septiembre llegó a cotizar a 10,25 euros por acción. Hoy cotiza a 17,63, un avance del 72%.  Es muy cierto que el Departamento de  Justicia de Estados Unidos rebajó la demanda por venta impropia de títulos hipotecarios tóxicos de 14 mil millones de dólares a  7.200 millones. Y ahora es el banco mejor situado en el ranking del índice Euro Stoxx ¿Es un eco anticipado de la desregulación que prometió el presidente electo?  Nadie puede asegurarlo, y posiblemente no sea la primera sorpresa del año. Y tendrán que ver con compras, fusiones y un nuevo modelo de crecimiento que contraerá el comercio mundial,   con un dólar que posiblemente seguirá apreciándose contra el euro.

El índice Standard & Poors 500 llegó el 2 de Marzo 2009 a 601,8 puntos, inducido por la quiebra de Lehman. Pero La Reserva Federal dio a conocer que sus pruebas demostraban que la banca americana (el 60% de sus activos) era fuerte y sana y luego las inyecciones de liquidez llevaron el índice a multiplicarse 2,9 veces, hasta 1.750 puntos el 30 de Diciembre pasado, con un presidente electo que veía cómo prosperaban los sectores que él  había propiciado en su Programa Electoral (PE, página 10)

La bolsa vive de las expectativas de mayores beneficios y posibles compras y fusiones.  Wall Street tiene un PER cíclico de 28,3 (número de veces que los precios contienen los beneficios por acción), calculado según el procedimiento que propuso el premio Nobel Robert Shiller. ¿Cómo puede sostenerse sin tener el vértigo de las alturas?  Posiblemente porque todos esperan que Estados Unidos crezca mediante infraestructuras que van a consumir acero, cemento y energía  y darán empleo a los menos cualificados.  Bajará los impuestos a los más ricos y emitirá deuda en proyectos público privados emitiendo deuda. Y eso quizás lleve a pensar que si la bolsa americana está cara y la europea barata (un Per de la mitad), los dólares comprarán las mejores compañías de Europa.  
Por el lado de los bonos corporativos de peor calificación, la victoria de Trump tuvo efectos también inesperados. Porque los bonos que daban un rendimiento por encima del 9% anual, y que provocaron que los yacimientos de “fracking” tuvieran que cerrar por no poder cubrir los costes financieros, de repente pudieron lanzar nuevas emisiones a la mitad o menos.  La OPEP tomó el envite. Rebajará la producción de crudo, primero para que se agoten las reservas excedentes y luego para que los precios se recuperen gradualmente.  Los 13 países contaron con el apoyo de los que no son miembros, especialmente Rusia. 

El petróleo mueve montañas. Repsol ganó, del 4 de enero 2016 a hoy, el 42,3%; en el mismo período, Ibex 35 gana 1,94% y Euro Stoxx 50 el 4,75%.  Las compañías van a ganar tamaño (la española se apuntó un buen tanto con la compra de la canadiense Talisman) y los inversores tendrán que estar atentos a los tableros de las próximas jugadas.

¿Puede ser útil prestar atención al PE del presidente electo? Es público cuáles fueron los sectores que dieron apoyo al candidato. En su PE, bajo el título “Liberalizar los mercados financieros”, se puso en tela de juicio a la Agencia de Protección al Consumidor (ley Graham-Dodd). Textualmente,  se acusó a dicha ley de haber contribuido al cierre de miles de pequeños bancos regionales, que pasaron de 13.000 en el año 1985 a tan solo 1.300. Según el candidato, la financiación de las pymes y la creación de empleo dependen de esos bancos. La banca debe desregularse para que tenga más capacidad de maniobra para la creación de nuevos empleos, repitió el candidato a lo largo de la campaña.

Desregulación en la banca, eliminación de la ley Obama-sanidad. Desregulación exportaciones de petróleo y, en sentido opuesto, reducción del impuesto sobre las rentas más altas y aumento del gasto público. Un impuesto de sociedades que no será peor que el que mantiene Irlanda. Puede no ser un mal año, pero para navegantes de aguas bravas.